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Jueves 08 de Diciembre de 2011 - 11:18 hs

La Unión Europea reclamó a hacer todo lo posible para "salvar al euro"

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, pidió "garantizar la irreversibilidad" de la moneda común, a horas de la cumbre en Bruselas.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, llamó este jueves a los dirigentes de toda la Unión Europea a "hacer todo lo posible para garantizar la irreversibilidad del euro", a horas de una cumbre decisiva en Bruselas.

"Lanzo un llamado a los jefes de Estado y de gobierno. Hay que hacer todo lo posible para garantizar la irreversibilidad del euro", declaró en Marsella al llegar a una reunión del Partido Popular Europeo.

"En el corazón de la crisis, hay un problema de confianza y de credibilidad. Es la razón por la que queremos que haya una mayor convergencia, mayor disciplina" fiscal, precisó.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE inician hoy una reunión de dos días que se presenta de nuevo como una ocasión histórica para restaurar la confianza en los mercados y poner fin a la crisis que atraviesa la zona euro.

La canciller alemana, Angela Merkel; el mandatario francés, Nicolas Sarkozy, y el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, mantendrán un encuentro previo al que celebrarán con los Veintisiete para intentar acercar posturas.

Los líderes europeos dedicarán la cena a analizar la propuesta de Van Rompuy para reforzar la unión económica en la que se plantea introducir cambios al tratado de funcionamiento del fondo europeo de rescate permanente (MEDE) y reforzar la disciplina fiscal, lo que requiere cambios en los tratados europeos.

Van Rompuy sugiere otorgar al MEDE condición de institución crediticia, por lo que podría solicitar financiación al Banco Central Europeo, y permitirle prestar dinero directamente a las entidades financieras.

Asimismo, propone eliminar la cláusula que limita su dotación máxima a 500.000 millones de euros y precisar la que prevé una posible participación del sector privado en los rescates, para dejar claro que la condonación del 50% de la deuda de Grecia fue una excepción.

La UE analizará, por otro lado, si es posible reformar los tratados por una doble vía en dos tiempos, como sugiere Van Rompuy y rechaza de manera frontal Angela Merkel, partidaria de un cambio en profundidad.

Las propuestas de Van Rompuy chocaron con la oposición de Alemania que, en un movimiento estratégico propio de las vísperas de una cumbre de esta envergadura, se mostró muy descontenta con la idea de empezar los cambios al tratado por una reforma rápida en lugar de integral.

Berlín reiteró también su oposición a los eurobonos, una posibilidad que Van Rompuy dejó abierta a largo plazo y sobre la base de unos criterios estrictos de disciplina presupuestaria y competitividad económica; al recurso al BCE y a la ampliación de la dotación del MEDE por encima de 500.000 millones de euros.