Colón dejó atrás la espera y convirtió una necesidad en realidad: Alan Bonansea será refuerzo sabalero. El atacante aceptó la propuesta final del club y se incorporará en los próximos días, cerrando una negociación extensa que había tenido más de un capítulo y un final con sello de determinación.
El mercado no siempre se gana con chequera, y Colón lo entendió a tiempo. Consciente de que la negociación no podía dilatarse, el club marcó una línea clara y puso plazos, decidido a no hipotecar su planificación. El mensaje fue directo y el desenlace, inmediato: Bonansea dio el visto bueno y el acuerdo quedó sellado.
Expectativas, números y una decisión final
Las diferencias económicas existieron desde el inicio, pero el verdadero condicionante fue la ilusión del delantero de recibir un llamado desde Primera División. Esa puerta nunca se abrió y el Sabalero, firme en su postura, aprovechó el momento para cerrar a un futbolista que siempre estuvo en el radar.
Mientras el tema se debatía en la superficie, Diego Colotto avanzaba en silencio. El director deportivo condujo las gestiones finales junto a la dirigencia y terminó de darle forma al contrato, evitando desvíos y asegurando una incorporación que el cuerpo técnico consideraba clave.
La apuesta no es a ciegas. Bonansea viene de un 2025 regular y productivo en Patronato, donde disputó 32 partidos, marcó 11 goles y entregó 2 asistencias. Números que hablan de constancia, presencia ofensiva y conocimiento de la categoría. Con la llegada del delantero, Colón le baja la persiana a una de las prioridades del mercado y suma una pieza de peso para afrontar la temporada. No hubo misterio en el final: hubo decisión, tiempos claros y un acuerdo que ahora se transforma en expectativa.