Después de semanas de gestiones y contactos silenciosos, Unión llegó a un entendimiento total con Matías Mansilla y quedó a un paso de oficializar a su nuevo arquero para la próxima temporada. El club santafesino logró cerrar el acuerdo con Estudiantes de La Plata, dueño de su pase, y también con el jugador, que aceptó el desafío de defender el arco rojiblanco en 2026.
La operación se concretó bajo la modalidad de préstamo por un año con opción de compra, una fórmula que convenció a todas las partes y que le permite al Tatengue resolver una de las urgencias más marcadas del mercado.
Una necesidad que marcó el ritmo
La salida de Matías Tagliamonte, quien regresó a Racing, y la repesca de Tomás Durso por parte de Atlético Tucumán dejaron a Unión sin alternativas en el puesto más delicado del equipo. Con ese escenario, la dirigencia y el cuerpo técnico encabezado por Leonardo Madelón coincidieron en la necesidad de actuar con rapidez y precisión.
Mansilla apareció desde el inicio como una opción fuerte: arquero con continuidad reciente, experiencia en Primera División y un perfil acorde a la idea de juego del entrenador. Unión avanzó, formalizó su propuesta y esperó el visto bueno desde La Plata.
El movimiento de Estudiantes y la decisión del jugador
Estudiantes, por su parte, decidió interrumpir el préstamo que Mansilla mantenía con Atlético Tucumán, con la intención de reordenar su situación contractual. Con un vínculo que vence a fin de año y un panorama complejo para sumar minutos en el Pincha, la salida volvió a ser la alternativa más lógica.
En ese contexto, el propio Mansilla priorizó una opción que le garantizara protagonismo, algo que Unión le ofreció desde el primer contacto. El acuerdo incluyó la extensión de su contrato antes de concretar la cesión, un punto clave para destrabar la negociación.
Detalles finales y llegada a Santa Fe
Con todos los términos acordados, se espera que Mansilla arribe a Santa Fe en las próximas horas para someterse a la revisión médica y firmar su contrato por una temporada. De no surgir contratiempos, se convertirá formalmente en refuerzo y quedará a disposición del cuerpo técnico para iniciar la pretemporada.
El cierre de Mansilla le permite a Unión ganar tranquilidad y claridad en un puesto estratégico, al mismo tiempo que confirma una línea de trabajo definida: futbolistas con experiencia, hambre de competencia y margen de proyección.
Con el arquero ya asegurado, el Tatengue empieza a darle forma a su plantel 2026 y suma una pieza clave para sostener sus aspiraciones deportivas.