El mercado de pases también se define por lo que no se puede y en Unión, la llegada de Rodrigo Saravia empieza a diluirse pese a haber sido un pedido expreso de Leonardo Madelón. El principal freno es económico, un factor que hoy condiciona seriamente cualquier avance.
Saravia no entra en la consideración de Ricardo Zielinski, lo que en principio parecía allanar el camino. Sin embargo, el costo de su salida se volvió un escollo difícil de sortear, más aún en un contexto donde los recursos en Unión están lejos de ser holgados. El jugador no quiere poner de su bolsillo. A eso se sumaron otros detalles que enfriaron una negociación que nunca logró despegar del todo.
Ante este panorama, y según pudo saber Diez en Deportes, el flamante mánager Santiago Zurbriggen, en diálogo permanente con Madelón, ya comenzó a explorar otras alternativas para reforzar el mediocampo. La idea es no quedar atrapados en una operación compleja y avanzar por caminos más viables.
Como si fuera poco, sigue latente la posibilidad del regreso de Mauricio Martínez, una opción que gana peso con el correr de los días y que podría cubrir una necesidad similar en el esquema del entrenador.
Con este combo de factores, el DT rojiblanco empieza a asumir que podría quedarse sin el refuerzo que había marcado como prioritario. El mercado, una vez más, impone sus reglas y obliga a Unión a recalcular