Lionel Messi expuso aspectos centrales de su vida privada, la convivencia con Antonela Roccuzzo y la dinámica familiar con sus hijos durante una entrevista grabada en Miami.
El capitán de la selección argentina habló de las reglas dentro de su casa, de su forma de ser fuera del fútbol y del inicio de su relación con su esposa, con definiciones poco habituales en su perfil público: “Vivimos con la pelota, todo el día”, señaló en una entrevista para Luzu TV.
La charla, realizada a fines de 2025 en las instalaciones del Chase Stadium, mostró a un Messi alejado del registro deportivo. La vida familiar apareció como uno de los ejes principales.
En ese contexto, el rosarino explicó que siempre encuentran un momento para jugar al fútbol, aunque con una condición clara establecida por Roccuzzo: “Cada vez que tenemos un momento, sacamos la pelota, pero adentro de la casa no. Mucho quilombo no podemos hacer”, aclaró, al referirse a una regla que busca evitar desorden y roturas.
El orden en la convivencia también formó parte de sus definiciones. Una autodescripción minuciosa marcó ese tramo de la entrevista: “Siempre fui obsesionado del orden. Es más, la cambié yo a ella”, afirmó, antes de agregar: “Ahora estamos al mismo nivel, pero al principio ella era un desastre”.
En esa misma línea, detalló su costumbre de ordenar la ropa por color y la incomodidad que le genera que toquen sus cosas: “Thiago es igual a mí”, remarcó, mientras que “Mateo y Ciro son más parecidos a la madre”.
La faceta emocional apareció a partir de una consulta directa sobre el romanticismo y la respuesta del campeón del mundo dejó en claro su forma de vincularse: “Sí, soy romántico, pero no muy demostrativo”, reconoció.
La explicación llegó a continuación, con una definición personal: “Me cuesta demostrarlo y expresarlo, pero me gusta que la persona que quiero de verdad esté siempre bien y me gusta hacerla feliz”.
Incluso hubo lugar para una referencia al impacto de su carácter en la pareja: “Ella era mucho más demostrativa y dejó de serlo porque a mí no me gustaba, era más frío”, contó, antes de recordar entre risas: “En un momento le dije ‘ya no sos más como antes’”.
La personalidad del futbolista también quedó expuesta en otros aspectos de la vida cotidianaya que una definición sin filtros marcó ese tramo: “Tengo mi parte de que soy más raro que la mierda”, admitió.
La necesidad de espacios propios apareció como una constante: “Me gusta mucho estar solo. Por ahí el quilombo de la casa con los tres chicos corriendo para todos lados me termina saturando y me gustan mis momentos de soledad”.
El uso de redes sociales y plataformas digitales también apareció en el relato, con consumo habitual de clips y presencia en TikTok. En el plano televisivo, hubo una confesión inesperada. “Miro LAM para estar al día”, afirmó, además de mencionar su seguimiento de MasterChef Celebrity Argentina.
El cierre de la entrevista estuvo marcado por recuerdos del inicio de la relación con Antonela Roccuzzo, como la infancia en Rosario apareció como el punto de partida: “Nos conocemos desde los seis años. Ya desde chiquito me gustaba”, contó.
La referencia a una etapa de “amogovios” dio paso al relato del reencuentro años más tarde y a la decisión de apostar de lleno a la relación. La conclusión fue directa: “Sabía que en el momento que caía ahí ya estaba, no me podía mandar más ninguna y hacer las cosas bien”.