Todo comenzó con un video simple y espontáneo. Felipe, un nene tucumano de apenas seis años, se volvió viral en TikTok tras ser filmado en un cumpleaños infantil mientras respondía con gracia a las preguntas del payaso Filito y movía los hombros con naturalidad. El clip recorrió millones de pantallas, fue replicado por celebridades y futbolistas, y convirtió a su protagonista en un símbolo de ternura en las redes sociales.
Ese fenómeno digital llegó incluso al mundo de la música internacional. Karol G tomó el audio viral —el recordado “Fe-li-pe” y el “mirá cómo mueve los hombritos”— y lo incorporó a “Tropicoqueta”, uno de los temas de su nuevo álbum. El uso del fragmento generó primero especulaciones y polémica en redes, hasta que la propia artista aclaró que trabajó junto al niño y su familia, descartando cualquier utilización indebida y destacando que Felipe “hace parte de la canción”.
@filitoshow Ese movimiento no lo vi en ningun lado!!! 🎊🎉🥹 Se pasó Fe li pe! 👏🏽 #filitoshow #argentina #tuc ♬ sonido original - Filito Show
Lejos de quedar solo como una referencia sonora, la historia dio un paso más: Felipe fue invitado a participar del videoclip del tema, grabado en Cartagena de Indias, Colombia. Para el pequeño y su familia, la experiencia fue vivida como un juego y no como un trabajo. “Felipe fue feliz. Lo disfrutó de principio a fin”, contó su mamá, Lorena Graneros, quien remarcó el cuidado del equipo de producción y el respeto absoluto por los tiempos y necesidades del niño.
El propio Felipe recuerda el viaje con la simpleza de su edad. “Karol G es muy, muy buena. Muy hermosa… y muy humilde”, dijo, y aseguró que lo que más le gustó fue “ir a la playa y conocerla a ella”. Fan de Michael Jackson, también pudo mostrar su pasión por el baile y hasta lucir un vestuario inspirado en el Rey del Pop, algo que, según su mamá, impactó a la cantante.
Hoy, Felipe es reconocido en la calle y recibe pedidos de fotos y videos, pero en su casa la rutina no cambió. La familia insiste en que la prioridad es que siga siendo un niño. Mientras su historia sigue cruzando fronteras y despertando sonrisas, él mantiene los pies en la tierra y los deseos simples: para Reyes pidió un juego de ajedrez y un burbujero que haga “muchas burbujas”, fiel a la esencia que lo volvió viral.