Los primeros días de la pretemporada de Unión dejaron señales positivas y un mensaje claro desde el área física. Augusto Madelón y David Gutiérrez, preparadores físicos del plantel profesional, trazaron un balance alentador del inicio de los trabajos, con énfasis en la planificación previa, la respuesta del grupo y la adaptación a un calendario cada vez más exigente.
“Todo el plan que les mandamos para el receso pudimos comprobar que lo hicieron”, explicó Augusto Madelón, quien remarcó el seguimiento constante durante diciembre. “Estuvimos todo el mes hablando con ellos, explicándoles la importancia de ese período porque sabíamos que el inicio del torneo iba a ser bastante temprano”, agregó.
Esa base permitió acelerar los tiempos. “Pudimos empezar a trabajar en intensidades un poquito más altas de las que pensábamos, por el buen estado en el que llegaron los chicos”, sostuvo el hijo del entrenador.
La planificación también contempla el tramo internacional de la preparación. “Después, en Uruguay, vamos a tener una semana de ritmo de juego con dos amistosos, miércoles y sábado. En algunas cosas vamos a apretar un poquito más y los chicos vienen respondiendo muy bien”, adelantó Madelón, marcando el foco en la progresión y la carga controlada.
Por su parte, David Gutiérrez puso el acento en el contexto actual del fútbol. “Antes había mucho más tiempo; hoy todo es más corto y hay que adaptarse al calendario”, explicó, subrayando la necesidad de optimizar cada jornada de trabajo.
En ese sentido, también destacó un cambio metodológico clave: “Al jugador le gusta más trabajar con pelota y hoy metodológicamente se trabaja así desde el comienzo”. Y completó con un aspecto central del día a día: “Hablamos mucho con los jugadores, les explicamos por qué hacemos las cosas y cuáles son los objetivos”.