Mientras el plantel de Unión continúa con los trabajos de pretemporada, una de las situaciones que más atención genera es la de Claudio Corvalán, quien entrena apartado al no ser tenido en cuenta por Leonardo Madelón. Una decisión que no tiene marcha atrás desde lo deportivo, aunque compleja de resolver en lo contractual.
El principal obstáculo es económico, ya que cuenta con uno de los contratos más altos del plantel y por el momento las propuestas que recibió desde la Primera Nacional no se ajustan, lo que dificulta su salida. Desde Buenos Aires trascendió que Quilmes volvió a avanzar en busca de repatriarlo, en lo que hoy aparece como la opción más concreta. También Godoy Cruz mostró interés, con la intención de armar un equipo competitivo para pelear el ascenso.
En la práctica abierta realizada en el predio este miércoles, a la que asistió Diez en Deportes, se pudo observar una postal que grafica el momento del defensor: siguió el entrenamiento del resto del grupo a la distancia, trabajando en soledad mientras sus compañeros cumplían con las tareas bajo las órdenes del cuerpo técnico.
El caso del Mugre no deja de ser particular. Fue emblema y capitán durante el primer semestre de 2025 con Kily González, pero quedó totalmente relegado con la llegada de Madelón.
Ahora, el interrogante pasa por cómo se resolverá una situación que involucra a un jugador con historia reciente y peso específico en el club, en un mercado que avanza y obliga a encontrar una salida que cierre para todas las partes.