La crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela desde hace años dio lugar a uno de los procesos migratorios más relevantes de la historia reciente de América Latina. Como consecuencia, casi siete millones de personas dejaron su país y se asentaron, principalmente en la región, en busca de mejores condiciones de vida.
Según la última actualización de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes (R4V), hasta noviembre de 2025 había 6.906.690 personas venezolanas refugiadas y migrantes en América Latina y el Caribe. Se trata de datos elaborados a partir de información oficial de los países receptores y del trabajo de más de 200 organizaciones, entre ellas agencias de las Naciones Unidas como la OIM y Acnur.
Colombia se mantiene como el principal destino, con 2.828.195 personas. La cercanía geográfica y la existencia de pasos fronterizos de alto tránsito, como el puente Simón Bolívar que une Cúcuta con San Antonio del Táchira, explican gran parte de ese volumen. En segundo lugar aparece Perú, con 1.662.889 migrantes venezolanos.
La Argentina, que tuvo un rol destacado en los primeros años del éxodo, fue perdiendo peso relativo con el paso del tiempo. En abril de 2018 ocupaba el tercer lugar como destino, con 95.943 personas registradas, cuando el total regional apenas superaba los 1,2 millones. Para noviembre de 2025, el país pasó al sexto puesto, con 174.796 personas venezolanas.
En el ranking actual, detrás de Colombia y Perú se ubican Brasil, que escaló al tercer lugar con 732.272 migrantes; Chile, con 669.408, y Ecuador, con 440.450. Recién después aparece la Argentina, por encima de México, República Dominicana y Panamá.
La evolución durante 2025 muestra un crecimiento moderado en el país. De acuerdo con R4V, en marzo se contabilizaban 171.016 personas venezolanas y en septiembre la cifra ascendía a 174.796, lo que representa un incremento de apenas 3.780 personas en seis meses.
Desde la plataforma aclaran que las cifras publicadas incluyen a personas refugiadas, migrantes y solicitantes de asilo reportadas por los gobiernos, y que no implican necesariamente un registro individual de cada persona. Además, advierten que muchas fuentes oficiales no contemplan a quienes se encuentran en situación migratoria irregular, por lo que el número total de venezolanos en la región podría ser aún mayor.