Polideportivo - Incertidumbre

Viernes 06 de Febrero de 2026 - 16:49 hs

Alarma en Alpine: un posible cambio reglamentario sacude la previa de la F1 2026

La FIA analiza modificar el método para verificar la relación de compresión de los motores y la decisión podría afectar a Mercedes, proveedor de Alpine y del proyecto que involucra a Franco Colapinto.

La cuenta regresiva hacia el inicio de la temporada 2026 de la Fórmula 1 todavía no llegó a su primer semáforo en verde, pero ya encendió una fuerte polémica técnica. La FIA evalúa introducir un cambio en la forma de verificar la relación de compresión de los motores, una modificación que podría perjudicar a Mercedes y, por consecuencia, a Alpine, una de las escuderías que utiliza sus unidades de potencia y donde aparece el nombre de Franco Colapinto dentro del proyecto deportivo.

El foco del conflicto técnico

El debate gira alrededor de uno de los parámetros clave del nuevo reglamento: la relación de compresión, cuyo límite máximo sigue establecido en 16:1. Hasta el momento, la verificación se realizaba con el motor en frío y detenido. Sin embargo, según informó Corriere dello Sport, la FIA analiza un nuevo procedimiento de control, que se aplicaría con el motor ya en temperatura, aunque sin funcionamiento dinámico, antes de las carreras o durante la homologación.

El cambio en la metodología —no en el valor límite— abrió una grieta entre los fabricantes y encendió alarmas en varios equipos.

La interpretación que desató la polémica

El origen del conflicto estaría en la interpretación reglamentaria de Mercedes. Desde otros fabricantes sostienen que la marca alemana habría desarrollado un motor que cumple con el 16:1 en condiciones estáticas, pero que superaría ese ratio cuando el propulsor alcanza temperatura de funcionamiento.

Esa lectura fue cuestionada por Ferrari, Honda y Audi, que elevaron el reclamo y pusieron en discusión la equidad del reglamento en la antesala de una nueva era técnica.

Alpine, en alerta como cliente de Mercedes

En este escenario, Alpine sigue de cerca la evolución del debate. Al tratarse de un equipo cliente de Mercedes, cualquier modificación en el sistema de validación podría tener impacto directo en el rendimiento de su unidad de potencia y alterar el equilibrio competitivo antes incluso del inicio del campeonato.

Para una escudería que busca reposicionarse en la grilla y consolidar su proyecto deportivo, el desenlace de esta discusión no es un detalle menor.

El peso político de la decisión

Desde la FIA dejaron en claro que no se modificaría el límite técnico, pero sí podría revisarse el método de control para eliminar una supuesta “zona gris” del reglamento. Este tipo de ajustes no requiere unanimidad: alcanza con el aval del organismo rector, la Fórmula 1 y cuatro de los cinco fabricantes de motores, lo que vuelve determinante la postura de Red Bull Powertrains.

La defensa de Mercedes

Mercedes reaccionó con firmeza. Desde la escudería aseguran que su diseño es plenamente legal y que cualquier cambio en la metodología equivaldría a alterar las reglas del juego una vez iniciado el proceso. Toto Wolff fue categórico al respecto: “El texto es claro y no admite interpretaciones alternativas”.

Un déjà vu en la historia de la F1

No es la primera vez que la Fórmula 1 atraviesa conflictos reglamentarios antes de un cambio de era. En el pasado, desarrollos que eran legales al momento de su creación fueron luego limitados mediante aclaraciones o ajustes normativos.

La particularidad de este caso es que los nuevos motores todavía no debutaron en pista, pero la disputa ya se instaló con fuerza tanto en el plano técnico como en el político. Mientras la FIA analiza los pasos a seguir, Alpine observa con preocupación un escenario que podría redefinir, antes de tiempo, el mapa de poder de la F1 2026.

Fuente: Diez en Deportes