Tecnología - Fake news en elecciones

Miércoles 04 de Febrero de 2026 - 15:27 hs

Brasil pone límites al uso político de la inteligencia artificial

La Justicia electoral abrió un debate clave de cara a los comicios de octubre, con audiencias públicas y nuevas reglas orientadas a frenar la desinformación digital, los audios sintéticos y los contenidos manipulados en redes sociales.

Actualizado: Miércoles 04 de Febrero de 2026 - 15:29 hs

Brasil abrió esta semana una discusión clave sobre las reglas que regirán las elecciones presidenciales de octubre, atravesada por un factor que inquieta al sistema político y judicial: el avance de la inteligencia artificial como herramienta para producir desinformación cada vez más creíble.

El debate se canaliza a través de una serie de audiencias públicas convocadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE), que se desarrollan entre martes y jueves con el objetivo de ajustar el marco normativo del proceso electoral.

La mayor democracia de América Latina irá a las urnas el 4 de octubre para elegir presidente, autoridades regionales y legisladores. En ese contexto, el tribunal habilitó la participación de personas físicas y jurídicas, que podrán presentar propuestas y advertencias sobre los riesgos emergentes.

La IA como nuevo acelerador de noticias falsas

Uno de los focos centrales es el uso indebido de inteligencia artificial, que ya no se limita a montajes rudimentarios sino que permite generar audios, imágenes y videos hiperrealistas capaces de engañar incluso a usuarios experimentados.

El TSE no parte de cero. En las elecciones municipales de 2024 ya había fijado reglas mínimas: exigió identificar la propaganda creada con IA, prohibió chatbots que simulen diálogo con votantes y vetó el uso de deepfakes con fines electorales.

Aun así, el fenómeno creció. “Estamos viendo contenido político generado con IA para atacar candidatos o instalar narrativas ideológicas”, advirtió a EFE Matheus Soares, del Observatorio IA en las Elecciones. Según el especialista, la actividad se intensificó en el último año y podría escalar a medida que se acerque la campaña, incluso antes de su inicio formal.

Un ejemplo reciente expuso el problema: en enero circuló un audio falso atribuido a Nicolás Maduro, en el que supuestamente declaraba ante la Justicia estadounidense tras ser detenido en Caracas. En ese material, se acusaba al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, favorito en las encuestas, de integrar el llamado Cartel de los Soles.

El audio, difundido desde una cuenta dedicada a producir “audios sintéticos”, fue desmentido por verificadores. Sin embargo, el impacto inicial ya estaba hecho.

Otro caso simuló la voz de Lula agradeciendo a la Corte Suprema por la detención del exmandatario Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su rol en un intento de golpe de Estado. “Estos audios son cada vez más difíciles de detectar”, alertó Soares.

Un grupo de trabajo para anticipar riesgos

Frente a este escenario, el TSE creó en 2025 un grupo de trabajo interdisciplinario, integrado por jueces, fiscales y académicos, con la misión de analizar nuevas formas de desinformación y proponer respuestas regulatorias.

La presidenta del tribunal, Cármen Lúcia Antunes, anticipó que la Justicia Electoral actuará con “firmeza” ante cualquier intento de manipulación del proceso, y señaló a la IA como uno de los desafíos centrales del ciclo electoral.

Además, el tribunal prevé aplicar la jurisprudencia fijada por la Corte Suprema en 2025, que amplió la responsabilidad de las plataformas digitales. Desde entonces, las empresas pueden ser sancionadas si no eliminan de manera inmediata contenidos que constituyan delitos graves.

Fuente: Ámbito