Unión mira de reojo una negociación ajena que puede tener impacto directo en sus arcas. La venta de Juan Ignacio Nardoni de Racing a Gremio, que parecía encaminada, entró en una zona de incertidumbre y en Santa Fe siguen con atención cada movimiento: el Tate es dueño del 30% de los derechos económicos del mediocampista y, de concretarse la operación, recibiría 2.400.000 dólares.
En Avellaneda, mientras se intercambian los últimos papeles con el club brasileño, Racing ya tomó una decisión deportiva fuerte: no incorporar refuerzos para cubrir la eventual salida de Nardoni y reacomodar el mediocampo con opciones internas. En medio de un arranque complejo en el Torneo Apertura 2026, el cuerpo técnico de Gustavo Costas apuesta por reorganizar el plantel sin salir al mercado, incluso cuando el volante de 23 años sigue entrenándose con normalidad a la espera de una definición.
La transferencia, según pudo saberse, contempla ocho millones de dólares fijos más otros dos millones en objetivos, números que explican por qué en Unión el tema es seguido casi con la misma atención que en Racing. Para el club rojiblanco, ese ingreso representaría un alivio financiero significativo, con impacto directo en la planificación deportiva, el cumplimiento de compromisos y hasta la posibilidad de reforzarse en el próximo mercado.
Sin embargo, cuando todo parecía cerrado, surgieron diferencias que frenaron momentáneamente la operación. Por un lado, desde el entorno del jugador aseguran que Gremio habría modificado condiciones contractuales a último momento. Por otro, apareció un desacuerdo entre clubes: Racing reclama conservar el 15% del pase que suele quedar en poder del club vendedor como resarcimiento, algo a lo que la dirigencia brasileña no estaría dispuesta a acceder.
Este punto es clave, porque no sólo condiciona el futuro inmediato de Nardoni, sino que también retrasa cualquier ingreso para Unión, que permanece expectante ante un pase que hoy está en pausa. Si la transferencia se dilata o se cae, el Tate deberá recalcular ingresos previstos y sostener su economía sin un dinero que, en los papeles, estaba prácticamente asegurado.
Mientras tanto, en Racing ya ensayan el “día después”. Costas volvió al esquema 3-4-3, utilizó a Bruno Zuculini junto a Matko Miljevic en el eje del mediocampo y dejó en claro que la salida de Nardoni será absorbida con variantes internas: Santiago Sosa, Alan Forneris, Matías Zaracho, Adrián Fernández y Baltasar Rodríguez aparecen como alternativas para el armado del medio.
Formado en Unión, Nardoni llegó a Racing a comienzos de 2023 por seis millones de dólares a cambio del 70% de su pase. En la Academia disputó 126 partidos, marcó cinco goles, dio siete asistencias y ganó tres títulos: la Supercopa Internacional 2023, la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025.
Por ahora, el pase no está caído, pero sí detenido. En Santa Fe, la expectativa es clara: que las diferencias se subsanen y que Nardoni finalmente vista la camiseta del Gremio. Para Unión, no se trata sólo del futuro de un jugador surgido del club, sino de una operación millonaria que puede marcar el rumbo económico del semestre.