La Selección argentina ultima detalles para disputar la Finalissima ante España el próximo 27 de marzo en Qatar, en un cruce que enfrentará a los campeones vigentes de la Copa América y la Eurocopa. El encuentro se jugará en el estadio Lusail y marcará un nuevo capítulo en la competencia que une a la Conmebol y la UEFA.
Lionel Messi y el resto del plantel se alojarán en un exclusivo complejo de Doha durante su estadía en el país asiático. El equipo dirigido por Lionel Scaloni arribará el 21 de marzo, seis días antes del partido, para completar la puesta a punto final.
Será la primera vez que España dispute este trofeo bajo su actual denominación, mientras que Argentina buscará repetir lo conseguido en 2022, cuando goleó 3-0 a Italia en Wembley. Pero, más allá del atractivo deportivo, hay un detalle reglamentario que diferencia a la Finalissima de todas las demás competencias internacionales.
Ante la pregunta sobre qué sucederá si Argentina y España no logran sacarse ventaja en los 90 minutos reglamentarios, la respuesta es clara: no habrá tiempo suplementario. Si el marcador permanece igualado tras el pitazo final, el campeón se definirá directamente mediante una tanda de penales.
Así lo establece el reglamento acordado entre la UEFA y la Conmebol para esta edición. El formato indica que la Finalissima es un partido único de duración estándar y que, ante un empate, no se disputarán los tradicionales dos tiempos extra de 15 minutos.
Esta norma ya se aplicó en la edición de 2022, aunque entonces no fue necesario recurrir a los doce pasos porque Argentina resolvió el duelo frente a Italia en tiempo reglamentario con un contundente 3-0. Aun así, el reglamento contemplaba esa posibilidad.
La decisión marca una diferencia clara con el resto de las grandes competencias internacionales. En torneos como la Copa América, la Eurocopa, el Mundial, la Copa Intercontinental o el Mundial de Clubes, los partidos definitorios incluyen alargue antes de los penales.
Incluso en la antigua versión de esta competencia, conocida como Copa Artemio Franchi, el formato era distinto. En 1993, cuando Argentina venció a Dinamarca en Mar del Plata, se disputó tiempo suplementario y luego penales tras el 1-1 en los 90 minutos, lo que refleja que el cambio reglamentario se implementó recién con el relanzamiento del torneo en 2022.
Desde entonces, la Finalissima adoptó un esquema más breve y directo, alineado con el objetivo de simplificar el desenlace en caso de igualdad.
El motivo detrás del cambio
La eliminación del alargue responde principalmente a la necesidad de proteger la integridad física de los futbolistas en un calendario internacional cada vez más exigente. El objetivo es reducir la carga de minutos y permitir que los jugadores regresen antes a sus clubes, especialmente en el tramo decisivo de las temporadas europeas.
De este modo, el duelo entre Argentina y España en Lusail no solo pondrá frente a frente a dos campeones continentales, sino que también se definirá bajo un reglamento especial: si no hay diferencias en los 90 minutos, el título se resolverá directamente desde el punto penal.