Un nuevo episodio de vandalismo e inseguridad en los alrededores del club Unión vuelve a poner el foco sobre el control del espacio público y la actividad de los cuidacoches en la ciudad. En esta oportunidad, la víctima fue un trabajador de LT10, cuyo vehículo particular fue atacado mientras cubría el encuentro deportivo entre el equipo local y Gimnasia de Mendoza.
El incidente se registró el pasado lunes, alrededor de las 19:30. El periodista dejó su auto estacionado en la intersección de calle Santiago del Estero y Avenida Freyre. Según relató, en el lugar se encontraba "un hombre sentado en el frente de una casa con aspecto de cuidacoches", quien no manifestó ninguna exigencia económica al momento del arribo.
Sin embargo, al finalizar su labor periodística y regresar al coche, el trabajador descubrió que el automóvil había sido violentado. En el asiento del acompañante encontró restos de cristales, y al inspeccionar la parte posterior, constató que el vidrio trasero lateral estaba completamente destruido.
Además de la rotura del cristal, el vehículo presentaba un fuerte impacto en un extremo del parabrisas —que quedó astillado— y un rayón de consideración en la zona del baúl. "No se llevaron nada, solo revolvieron el apoyabrazos", indicaron las fuentes, lo que refuerza la hipótesis de un acto de vandalismo puro o un intento de robo frustrado.
Este hecho se da en un contexto de creciente malestar social y denuncias por las tarifas abusivas que exigen algunos cuidacoches en los días de partido, las cuales han llegado a alcanzar los 20.000 pesos.