Colón avanza en silencio pero con pasos firmes en el mercado de pases y está muy cerca de cerrar una incorporación que el cuerpo técnico consideraba prioritaria. Federico Rasmussen ya se instaló en Santa Fe y en las próximas horas atravesará los estudios médicos de rutina antes de estampar la firma que lo convertirá oficialmente en jugador sabalero.
El arribo del defensor responde a una necesidad puntual del entrenador: sumar un marcador central zurdo natural, un perfil que escasea en el plantel y que Medrán entiende clave para mejorar el funcionamiento defensivo.
Un refuerzo pensado para encajar de inmediato
Más allá de sus condiciones individuales, hay un detalle que entusiasma puertas adentro. Rasmussen conoce bien a Pier Barrios, hoy referente y capitán del equipo. Ambos coincidieron anteriormente en Godoy Cruz, donde compartieron zaga en una etapa de buen rendimiento colectivo. Esa experiencia conjunta podría facilitar una rápida adaptación y aportar mayor coordinación en la última línea.
La intención es que el nuevo defensor brinde salida limpia, presencia aérea y equilibrio táctico, aspectos que el entrenador busca reforzar tras el análisis de la temporada anterior.
Más movimientos en camino
El mercado sabalero no se detiene ahí. También se espera la llegada del volante central Agustín Toledo, procedente de Temperley, bajo la misma modalidad: préstamo sin cargo y opción de compra.
Con estas gestiones, Colón busca reforzar la columna vertebral del equipo, apostando a futbolistas que cubran necesidades específicas. Rasmussen, a un paso de firmar, aparece como una de las piezas destinadas a darle mayor solidez al fondo rojinegro en la nueva temporada.