Recreo vivió este miércoles una jornada marcada por el reclamo social frente al avance de la inseguridad. La movilización fue encabezada por vecinos, comerciantes y referentes barriales, y contó también con la participación del intendente, Omar Colombo, y concejales de la ciudad. El pedido central fue una mayor presencia policial, respuestas judiciales más eficaces y un Estado que brinde garantías para vivir con tranquilidad.
El reclamo no surgió de un hecho aislado. En los últimos días se registraron robos reiterados, algunos de ellos violentos, situación que generó un clima de indignación y miedo. Incluso, tras la marcha y la reunión con autoridades policiales, se cometieron nuevos delitos durante la misma noche, lo que reforzó la sensación de desprotección entre los habitantes.
Desde el municipio, Omar Colombo explicó por LT10 los motivos por los cuales decidió sumarse a la movilización: “El problema de la seguridad es un problema de todos”, afirmó, y remarcó que el rol del intendente es “estar escuchando y compartiendo los reclamos de los vecinos”. En ese marco, sostuvo que la inseguridad “va más allá de la policía” e involucra también a la Justicia y a la propia comunidad.
El mandatario local reconoció que los delitos son recurrentes y que muchos de los autores están identificados: “Anoche hubo otros cuatro delitos predatorios: robos, entraderas en casas y roturas de frentes de negocios”, detalló, al tiempo que agregó que muchos de los delincuentes son reincidentes. En ese sentido, apuntó a una preocupación compartida: “A veces son atrapados por la policía y después la Fiscalía, en función del procedimiento, los libera”.
Colombo confirmó además que recibió un petitorio firmado por los vecinos y que lo llevará personalmente al Ministerio de Seguridad de la provincia. Señaló que el pedido principal es “mayor patrullaje, presencia y que se tomen acciones más rigurosas”. También detalló las herramientas locales: “Tenemos guardia urbana, cámaras e iluminación, pero Recreo es una ciudad muy extensa y eso dificulta el control”.
El crudo relato de los vecinos
Marilú, una comerciante de la ciudad, describió con crudeza el impacto cotidiano de la inseguridad: “Estamos muy cansados y angustiados; sentimos impotencia y miedo”, relató. Contó que su hijo fue víctima de un asalto a mano armada, hecho que detonó la movilización: “No quiero que vuelvan a agarrar a mi hijo en la calle. No quiero ese miedo de que se les escape un tiro”.
La vecina cuestionó con dureza el funcionamiento de la seccional local: “No está funcionando la comisaría”, afirmó, y aseguró que los delincuentes son conocidos en la zona: “Los tenemos identificados, al igual que a los aguantaderos. Roban para pagar deudas de droga; es la realidad y todos lo sabemos”. También denunció situaciones de vandalismo: “No solo tenés que aguantar el robo, sino la 'dañinada' y la burla permanente”.
Por su parte, el móvil de LT10, a cargo de Valentín González, recogió el testimonio de otro vecino que sufre robos reiterados en su casa quinta. Con indignación, relató: “Si te digo todo lo que se llevaron... eso es lo de menos”, y detalló que entre los objetos sustraídos figuran una heladera con freezer, sanitarios y una máquina de cortar césped. Para el damnificado, el problema principal es la impunidad: “Trabajan de tal manera que nadie los ve ni los oye”.