Después de años de congestión, avanzan las obras sobre la autopista Rosario–Santa Fe. El próximo 4 de febrero quedará habilitado el tercer carril en un tramo estratégico de la traza, una obra que promete cambiar la circulación diaria entre dos de las ciudades más importantes del país y aliviar el tránsito que afecta al cordón industrial santafesino.
La construcció ya alcanzó un 85 % de avance, y la habilitación inicial comprende el sector que va desde el kilómetro 0, a la altura de la Avenida Circunvalación de Rosario, hasta el kilómetro 16,2, en el acceso a San Lorenzo Centro.
En diálogo con LT10 el administrador de Vialidad Provincia, Pablo Seghezzo, resaltó que “ya finalizamos la construcción del nuevo carril en la mano descendente, que va desde Santa Fe hacia Rosario, y esperamos en febrero terminar la construcción completa del carril anexado en la mano ascendente".
El funcionario detalló que ahora se realziaron 16 km con tres carriles, y que luego de inaugurar la primera etapa se licitarán otros 16 km que llegarán hasta la ciudad de Timbúes, que es desde donde sale el 70% de la cosecha de granos.
Sobre este punto señaló que se trata de "la parte más productiva, más potente, acuérdense que no solamente hay exportación de granos, hay refinerías, hay petroquímica, es una zona muy productiva Santa Fe".
Seghezzo también detalló que los trabajos no solo incluyen la pavimentación del nuevo tercer carril, sino también la repavimentación de los carriles existentes, la construcción de alcantarillas transversales, la mejora de banquinas, accesos y puentes, además de la señalización vertical y horizontal.
El impacto no será solo en términos de capacidad. La obra fue pensada para responder a una demanda histórica del sector productivo y de quienes utilizan la autopista todos los días para trabajar, viajar o transportar cargas.