Sucesos - Mirada Forense

Martes 06 de Enero de 2026 - 10:50 hs

¿Cómo pensar los perfiles de adolescentes imputados por homicidios?

Los casos de Jeremías Monzón y de Delfina, en San Cristóbal, reabrieron el debate sobre la violencia extrema protagonizada por menores. El médico psiquiatra forense Enrique de Rosa Alabaster analizó la situación por LT10.

Actualizado: Martes 06 de Enero de 2026 - 10:51 hs

El homicidio de Jeremías Monzón y el intento de asesinato de Delfina —una adolescente de 15 años atacada a puñaladas en San Cristóbal— dejaron al descubierto un nivel de agresividad que conmociona a la sociedad santafesina. En ambos casos, los agresores fueron menores de edad y actuaron con una planificación que suele asociarse a delitos cometidos por adultos, lo que vuelve a poner en discusión el abordaje de este tipo de crímenes.

La reiteración de hechos protagonizados por jóvenes de entre 14 y 16 años plantea interrogantes profundos sobre qué motiva a adolescentes a premeditar un ataque, el rol del contexto social, las redes sociales, el consumo de sustancias y la ausencia de límites. Asimismo, se cuestiona si las respuestas tradicionales del sistema penal y de la salud mental son suficientes.

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En el caso de Jeremías Monzón, la calificación legal de la última imputación al menor de 14 años es la de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, con alevosía y ensañamiento. 

Consultado sobre si es posible trazar un perfil de estos adolescentes, el médico psiquiatra forense Enrique de Rosa Alabaster fue categórico: “El gran problema es que seguimos intentando comprender la realidad con instrumentos de medición que ya no sirven. Por ejemplo, el perfilado criminal, que era famoso en los 70, partía de crímenes cometidos por personas por fuera de la norma. Hoy vivimos en un mundo totalmente diferente”.

En ese sentido, el especialista explicó que ya no se trata de excepciones. “No es un tema de enfermedad mental, sino que son estructuras psíquicas diferentes, insertas en un mundo paralelo que son, básicamente, las redes”, señaló, y agregó que “los criterios de normalidad y patología ya no se aplican como antes”.

De Rosa Alabaster cuestionó también las respuestas automáticas desde el derecho penal: “Hay cierta torpeza intelectual en tratar de entender, desde lo penal o lo psicopatológico tradicional, elementos que ellos no asimilan en absoluto”.

Sobre la capacidad de los adolescentes para comprender la gravedad de sus actos, sostuvo que, si bien los libros de texto marcan edades para la incorporación de criterios morales, la realidad de poblaciones vulnerables altera ese esquema. “¿Qué pasa si hablamos de jóvenes que no tuvieron padres, que fueron abusados, que no comieron y que entran en bandas? Ahí se nos quema todo el mundo”, planteó.

El especialista advirtió contra las miradas simplistas: “No se puede saltar de un extremo al otro. Ni decir ‘pobrecitos’ y no hacer nada, ni pensar que son ‘malditos’. Hay que tomar medidas inmediatas porque no se puede dejar a la sociedad desprotegida, pero al mismo tiempo hay que estudiar para entender”.

Finalmente, subrayó la necesidad de invertir en salud mental y políticas de prevención. “Hay que invertir, no gastar. Si lo hiciéramos, nos daríamos cuenta de la ganancia económica y social. Todos estos delitos tienen un costo enorme para una sociedad”, concluyó.

Audio: Escucha a Enrique de Rosa Alabaster

Fuente: LT10