El París Saint-Germain venció 4-1 al Olympique de Marsella en la tanda de penales y se quedó con el título de la Supercopa de Francia en el estadio Internacional Jaber Al-Ahmad.
Igualaron 2-2 en el tiempo regular, los dos tantos del PSG fueron realizados por el francés Ousmane Dembélé y el portugués Gonçalo Ramos. Mientras que los dos goles del Marsella fueron concretados por el británico Mason Greenwood y el ecuatoriano Willian Pacho .
Desde el pitazo inicial, el PSG mostró una postura ambiciosa, con presión alta y dominio de la posesión, buscando imponer condiciones ante su clásico rival. Esa superioridad se tradujo rápidamente en el marcador: a los 13 minutos del primer tiempo, Ousmane Dembélé aprovechó una desatención defensiva del Marsella, encaró desde la derecha y definió con precisión para abrir el marcador y desatar el festejo parisino. El conjunto dirigido por Luis Enrique continuó manejando el ritmo del partido, aunque sin lograr ampliar la diferencia antes del descanso.
En el complemento, el Olympique de Marsella salió decidido a cambiar la historia. Con mayor intensidad y empuje, comenzó a ganar metros en el campo y a incomodar al PSG. La reacción tuvo su premio a los 31 minutos del segundo tiempo, cuando Mason Greenwood se hizo cargo de un penal y lo cambió por gol, estableciendo el 1-1 parcial. El envión anímico impulsó al conjunto marsellés, que apenas once minutos más tarde se encontró con el segundo tanto: a los 42 minutos del segundo tiempo, un centro peligroso terminó con un desafortunado desvío de Willian Pacho en contra de su propio arco, decretando el 2-1 para Marsella.
Cuando el título parecía inclinarse del lado del Olympique, el PSG sacó a relucir su jerarquía y carácter en el tramo final. En tiempo de descuento, a los 45+5 minutos del segundo tiempo, Gonçalo Ramos apareció en el área rival para conectar un envío preciso y marcar el 2-2 definitivo, llevando la definición a la tanda de penales y manteniendo con vida al equipo parisino en una final cargada de tensión y dramatismo.
En la definición desde los doce pasos, el PSG fue contundente y mostró una gran eficacia, mientras que Marsella sufrió la presión del momento. Désiré Doué abrió la serie para el conjunto parisino y convirtió con un remate seguro. Luego, Nuno Mendes amplió la ventaja con otro disparo certero. Por el lado del Marsella, Michael Murillo fue el único que logró convertir, manteniendo una leve esperanza. Sin embargo, Vítor Ferreira volvió a estirar la diferencia para el PSG, dejando la serie 3-1.
El momento clave llegó cuando Hamed Traorè falló su ejecución para el Olympique, lo que dejó al PSG con la gran chance de cerrar la historia. Gonçalo Ramos, nuevamente protagonista, tomó la responsabilidad del último penal y no falló: remate firme y gol para sellar el 4-1 definitivo en la tanda y consagrar al París Saint-Germain como campeón de la Supercopa de Francia.
De esta manera, el PSG sumó un nuevo título a sus vitrinas tras una final intensa, cambiante y repleta de emociones, en la que supo reaccionar a tiempo y mostró mayor templanza en el momento decisivo. Marsella, en tanto, dejó una buena imagen pese a la derrota, pero volvió a quedarse a las puertas de un trofeo ante su histórico rival.