Estaban convencidos de que no podrían comprar las divisas norteamericanas en el circuito legal: justificar el origen del dinero era imposible. Recurrieron, entonces, al mercado paralelo y le entregaron 500.000 pesos a una persona para que comprara dólares. Pero ese hombre, que debía conseguir la moneda extranjera, desapareció. La plata también.
La historia incluye privación ilegítima de la libertad, amenazas de muerte y una espiral de violencia inusitada. Ahora se investiga el caso como un secuestro extorsivo y en la mira de los detectives están integrantes de la barra brava de Boca Juniors, La 12.
Así lo informaron a LA NACION fuentes con acceso al expediente. Anoche, el hombre desaparecido había sido identificado por voceros oficiales como Miguel Sofía, de 41 años.
El hijo de Sofía, de nombre Luis, hizo la denuncia ante la fiscal federal de San Isidro, Rita Molina. En la presentación, el denunciante nombró a dos colaboradores directos de Mauro Martín, el jefe de la barra brava de Boca Juniors. Se trataría de dos hombres que, hasta ahora, sólo son conocidos por los alías de "Juanjo" y de "Maxi" o "Pelado", agregaron a LA NACION las fuentes consultadas.
"Pero los resultados de los entrecruzamientos telefónicos y el rastreo de las antenas de telefonía celular pusieron en la mira a más integrantes de la barra brava conducida por Mauro Martín", afirmó una fuente de la investigación.
No es la primera vez que integrantes de la barra brava de Boca son investigados en una causa penal que se originó lejos de los hechos de violencia ocurridos en las canchas de fútbol. En 2008, el fiscal de San Isidro Diego Grau imputó a cuatro integrantes de La 12 por su presunta participación en los homicidios de dos ciudadanos colombianos en la playa de estacionamiento de un shopping de Martínez. El doble crimen estuvo vinculado con el mundo del narcotráfico.
Según pudo reconstruir LA NACION, la historia comenzó el miércoles de la semana pasada cuando una persona que ofició de intermediario les presentó a los barras a Sofía para que les cambiara los 500.000 pesos por dólares.
"Aparentemente, Sofía se encarga de comprar y vender dólares en el mercado negro", afirmó ayer a LA NACION una fuente con acceso al expediente.
Pero Sofía desapareció de los lugares que solía frecuentar. Los barras perdieron la pista del "cambista" y realizaron una cacería que comenzó por el intermediario, recordaron los voceros consultados.
"Lo primero que hicieron los barras fue privar de la libertad al intermediario. Lo golpearon mucho para obtener información de Sofía", explicaron fuentes con acceso al expediente.
Con los datos que le sacaron al intermediario, los integrantes de La 12 fueron hasta la casa de Sofía en un barrio cerrado de San Miguel. "Las cámaras de seguridad registraron la presencia de «Juanjo»."
Después, todavía con el intermediario privado de su libertad, fueron hasta un jardín de infantes de Bella Vista, en San Miguel, donde concurren dos hijas del financista.
"Le pidieron al dueño del establecimiento educativo los legajos de las alumnas. Primero, el hombre se resistió, pero los barras fueron muy claros con su mensaje: «Entregá lo que te pedimos o vas a terminar igual que él y señalaron a la persona que les había presentado a Sofía, que estaba muy golpeado", agregó la fuente consultada con acceso al expediente.
Con los datos conseguidos en el jardín de infantes, los sospechosos comenzaron a amenazar a la familia del financista.
"Preocupado por todo lo que estaba pasando, el hijo de Sofía decidió hacer la denuncia ante la fiscal federal de San Isidro, al pensar que su padre podía estar privado de su libertad o secuestrado", explicaron los voceros consultados.
Ante la fiscal, el denunciante, según pudo saber LA NACION de fuentes oficiales, sostuvo que su padre lo llamó, y le dijo: "Quise hacer un mejor negocio y perdí". El hijo de Sofía identificó ante Molina al "Pelado" o "Maxi" y a "Juanjo" como los dos barras que le dieron los 500.000 pesos para la compra de dólares.
"El denunciante acusó a «Juanjo» de ser la persona que se presentó en el barrio cerrado de San Miguel y al jardín de sus hermanas", afirmaron fuentes con acceso al expediente.
La familia de Sofía ya cuenta con una custodia especial ordenada por la Justicia, según agregaron los informantes.
Los investigadores confían que en las próximas horas el caso podría estar resuelto y que Sofía aparezca vivo.
"Si bien no hay una llamada extorsiva donde se investigó el hecho, el caso se trabaja con el protocolo de un caso de secuestro", agregaron los voceros consultados.
Según pudo saber LA NACION, Sofía se habría comunicado anoche con algún miembro de su círculo íntimo.
Una vez que la desaparición de Sofía sea resuelta, los investigadores podrían comenzar una pesquisa para determinar de dónde salieron los 500.000 pesos que los barras le dieron al financista para la compra de dólares. Se sospecha que provienen del negocio sucio de La 12.
Hoy - Violencia y misterio
Miércoles 07 de Diciembre de 2011 - 09:01 hs
Barras de Boca en la mira de la Justicia por un caso de secuestro
Investigan la desaparición de un financista a quien el grupo le habría dado 500 mil pesos para comprar dólares en el mercado negro. La familia de Luis Sofía radicó la denuncia. Tres barras complicados por filmaciones.
Fuente: lanacion.com