De la misma manera que en el deporte (una de las máximas futbolísticas indica que “equipo que gana no se toca”) la presidenta Cristina Fernández tomó consejo del 54% de los votos que obtuvo en las últimas elecciones para definir el perfil de su equipo económico. Más allá del cambio obligado –la llegada del titular de Economía, Amado Boudou, a la vicepresidencia la obligó a definir un enroque con Hernán Lorenzino, el delfín del hasta ahora ministro–, la primera mandataria mantendrá el combinado que hasta ahora le dio resultado: Diego Bossio al frente de la ANSeS, una de las cajas más dulces del Gobierno; Mercedes Marcó del Pont al mando del Banco Central, Juan Carlos Fábrega al frente del Nación y el polémico Ricardo Echegaray en la AFIP.
Los cuatro funcionarios reúnen elementos comunes: luego de participar en iniciativas políticas de diversa índole, aunque en general dentro de la heterodoxia económica, abrazaron con firmeza el kirchnerismo e iniciaron la metamorfósis desde técnicos en economía a cuadros políticos, como suelen definir en el Gobierno a la hora de establecer jerarquías internas.
Bossio es uno de los jóvenes economistas preferidos de la presidenta y al mando, desde julio del 2009. Desde ese sitial estratégico (su antecesor fue Boudou), es el encargado no sólo de invertir el dinero de los futuros jubilados, sino también de aportar con esos fondos financiamiento a proyectos de capital a realizarse en el país.
Marcó del Pont, en tanto, fue uno de los dolores de cabeza que tuvo la Presidenta en épocas en que su poder de fuego en el Congreso era mucho, en comparación, al que tendrá a partir de la nueva conformación de las cámaras. La economista desembarco en la entidad cambiaria, luego de su paso por el Nación, para cubrir la sangría política que había dejado la pelea entre el Gobierno y el ex presidente del BCRA, Martín Redrado, por el uso de las reservas para el pago de deuda.
En marzo del año pasado, la Comisión de Acuerdos del Senado, integrada en esa oportunidad sólo por opositores, rechazó el pliego enviado por la Presidenta en el que proponía la designación de Marcó del Pont como titular del Central.
Cristina salió en persona a defender su designación y acusó a la oposición de irresponsable. Hasta hoy, la titular del BCRA no cuenta con el aval legislativo.
Echegaray, por su parte, es el más cuestionado de los funcionarios económicos que permanecerán. La Presidenta privilegió la lealtad (acompaña al kirchnerismo desde hace años; antes como titular de Aduana y ahora al frente de AFIP) antes que las denuncias de corrupción.
Fábrega, en tanto, es un outsider de la economía. Se jacta de ser un idóneo sin título universitario pero con la capacidad para haber levantado las cuentas del Nación.
Miércoles 07 de Diciembre de 2011 - 07:52 hs
Sin cambios en la AFIP, ANSeS, el Banco Nación y el Central
Fuente: cronista.com