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Lunes 02 de Diciembre de 2013 - 16:42 hs

Una aplicación para celulares evitaría más de 10 muertes diarias por trombosis

Un grupo de médicos argentinos desarrolló un estratificador de riesgo de tromboembolismo venoso destinado a la comunidad médica para su uso en teléfonos móviles con pacientes internados. En el país, muere una persona cada dos horas por esta causa. Cómo funciona y cuál es la relevancia de la innovación.

Actualizado: Miércoles 09 de Marzo de 2016 - 11:01 hs

Con la intención de sumar una herramienta de soporte a la hora de decidir la conducta profiláctica adecuada, un grupo de médicos argentinos, coordinados por el doctor Esteban Lifschitz, desarrollaron Zolitar, un estratificador de riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) para pacientes internados para su uso en celulares.

Los especialistas delinearon algoritmos de pensamiento que permitieron desarrollar una aplicación sencilla que se encuentra disponible de manera gratuita para dispositivos móviles (Android, Java, Apple), así como para su uso online desde cualquier PC. Puede descargarse en forma gratuita de zolitar.virtualmedica.com

El principal objetivo de esta aplicación es colaborar con el médico para una adecuada estratificación del riesgo tromboembólico en cada paciente y a partir de ello, la indicación de una correcta profilaxis teniendo en cuenta las recomendaciones internacionales en la materia.

Zolitar no sólo orienta sobre el grupo de riesgo al que pertenece el paciente, sino que también le ofrece las conductas recomendadas en cada caso incluyendo las drogas, dosis y tiempos de profilaxis en forma individualizada.

La aplicación permite analizar una multiplicidad de variables como el motivo de internación, la presencia de factores de riesgo y situaciones que aumenten el riesgo de sangrado y que deben ser considerados antes de decidir la conducta apropiada en cada paciente.

Hasta el momento, Zolitar fue descargado por unos 500 médicos de diferentes instituciones.

Un mal que mata a 12 argentinos por día

El TEV constituye un serio problema de salud pública y se estima que afecta a unas 60 mil personas por año en la Argentina. Aún cuando la trombosis venosa profunda (TVP) y el tromboembolismo de pulmón (TEP) constituyen las dos principales causas de morbimortalidad por TEV, aquellos pacientes que sufren un episodio de este tipo presentan riesgo aumentado de desarrollar cuadros con gran afectación de su calidad de vida, como el sindrome postrombótico y la hipertensión pulmonar.

De acuerdo a la incidencia reportada a nivel mundial, se estima que en nuestro país se presentan unos 48 mil casos de TVP y casi 15 mil TEP por año. Teniendo en cuenta que la mortalidad por TEP puede ascender hasta el 30%, es esperable que en la Argentina se produzcan unas 4.300 muertes por esta causa, equivalente a 12 fallecimientos por día (1 cada 2 horas), cifra ligeramente menor a las muertes por infarto agudo de miocardio.

Sumado al impacto que la propia enfermedad genera en quienes la padecen, es enorme también su impacto económico. No sólo por el tratamiento de estos cuadros en la etapa aguda, sino también por los costos que acarrea la muerte precoz así como la disminución en la capacidad productiva de los afectados.

En un gran número de casos, estas enfermedades pueden ser prevenidas y para hacerlo adecuadamente existe numerosa evidencia científica. Pese a ello, la tasa de adecuación en la prevención de estas enfermedades fue reportada como baja, aproximadamente en un 50% a nivel mundial. Con la intención de mejorar la profilaxis tromboembólica se desarrollaron múltiples estrategias, siendo los programas de mejora continua uno de los de mayor impacto.

Zona segura de trombosis: qué es y cómo funciona

Desde 2009 se implementa el programa "Zona segura de trombosis", una iniciativa que actualmente incluye a 40 instituciones de cinco provincias del país. Este programa, que a la fecha lleva relevados casi 7000 pacientes, se sustenta en tres pilares fundamentales:

· Concientizar sobre la importancia de realizar una adecuada profilaxis

· Colaborar con el profesional al momento de la toma de decisiones

· Medir periódicamente la adecuación de las indicaciones de profilaxis en relación a las guías, a fin de detectar potenciales focos de mejora

Además de las mediciones periódicas para conocer el grado de adecuación, se ponen en marcha intervenciones tendientes a mejorar dichos niveles. Entre las medidas que se llevaron adelante, se encuentra la educación de médicos y enfermeros, el desarrollo de alertas escritos y electrónicos, el uso de posters y folletería para profesionales de la salud y pacientes, entre otros.

Aún cuando el promedio de adecuación inicial del grupo de instituciones participantes fue mayor al reportado en la literatura (69.6%), la mejora obtenida luego de todo este tiempo de intervención ha mejorado esa tasa en casi un 28%.

Si bien el relevamiento periódico incluyó hasta el momento unos 7 mil pacientes a nivel nacional, en función del promedio de camas de las instituciones participantes se estima que el impacto de estas medidas de mejora continua afecta la atención de unos 260 mil pacientes cada año.