Ezequiel Medrán también dijo presente en la bienvenida al 2026 y lo hizo desde un lugar íntimo y familiar. A través de sus redes sociales, el entrenador de Colón publicó una imagen junto a sus dos hijas, acompañada por la leyenda “Feliz 2026” y un corazón blanco, en una postal que rápidamente generó repercusión entre los hinchas sabaleros.
El saludo llega en la antesala de un nuevo comienzo futbolístico. Desde este viernes por la tarde, Medrán volverá a ponerse al frente del plantel rojinegro en el Predio 4 de Junio, dando inicio formal a la preparación con la mirada puesta en el arranque del torneo de la Primera Nacional 2026.
El desafío no es menor. Colón afrontará su tercera temporada consecutiva en la segunda categoría del fútbol argentino, tras dos campañas que estuvieron lejos de las expectativas y que dejaron una deuda pendiente con su gente. En ese contexto, la consigna es clara y no admite grises: ir en busca del ascenso y regresar a Primera División.
La nueva conducción del club, encabezada por José Alonso en la presidencia y Diego Colotto como director deportivo, ratificó la confianza en Medrán para encabezar el proyecto. La decisión se apoya en el respaldo que le otorga su reciente y destacado trabajo en Gimnasia de Mendoza, equipo que terminó logrando el ascenso a la máxima categoría, más allá de que Ariel Broggi fue quien cerró el proceso como entrenador principal.
Con un plantel que atraviesa una profunda renovación, Medrán tendrá la responsabilidad de ensamblar las nuevas piezas, construir un equipo competitivo y devolverle a Colón la identidad y la ambición necesarias para pelear arriba. El 2026 ya está en marcha y, para el mundo sabalero, la ilusión de volver a Primera vuelve a tomar forma bajo la conducción de su entrenador.