El mercado empieza a moverse y en Unión hay un nombre que concentra la atención: Maizon Rodríguez. Desde Brasil, Botafogo aceleró gestiones para incorporarlo y ya hubo una propuesta formal que no prosperó.
La oferta consistía en un préstamo con obligación de compra. En Santa Fe la consideraron insuficiente y la descartaron. Sin embargo, la historia no estaría cerrada. Si el club carioca mejora los números, el escenario podría modificarse.
Una pieza que sostiene la estructura
Para Leonardo Madelón, Rodríguez no es un jugador más. Es parte del esqueleto del equipo. En el actual Torneo Apertura 2026 suma cuatro partidos completos (360 minutos), mientras que en 2025 tuvo continuidad en el Clausura (11 presencias y 990 minutos), además de participaciones en Copa Argentina y playoffs.
Su regularidad lo consolidó como uno de los puntos de equilibrio de la defensa. Tiene dinámica, orden y lectura táctica, cualidades que Madelón considera fundamentales dentro de su planificación.
La postura del club
Unión está bien posicionado para negociar. En su momento invirtió 825.000 dólares por el 50% del pase y le firmó contrato hasta diciembre de 2028. Esa combinación —inversión fuerte y vínculo largo— le da respaldo a la dirigencia para no apurarse.
El mensaje interno es claro: solo una oferta realmente importante podría cambiar la decisión. Si Botafogo insiste y mejora sustancialmente los términos económicos, la discusión dejará de ser simple.
Un caso distinto al resto
En paralelo, circularon versiones sobre posibles salidas de Valentín Fascendini, Lautaro Vargas y Mateo Del Blanco. Pero por ellos solo hubo sondeos, consultas informales sin papeles ni cifras concretas.
Con Rodríguez el panorama es diferente: hubo propuesta formal y existe interés firme.