Bad Bunny convirtió el mediotiempo del Super Bowl LX en algo más que un show musical: lo transformó en una celebración de la cultura latina en el escenario más visto del planeta. Desde el primer minuto en el Levi’s Stadium de California, la puesta en escena apostó a una estética colorida, símbolos caribeños y una narrativa clara: llevar sus raíces al corazón del espectáculo deportivo estadounidense.
Uno de los primeros momento fue con la interpretación de Yo perreo sola, Eo y Voy a llevarte pa’ PR marcaron el tramo de “la casita”, con celebridades como Pedro Pascal, Cardi B, Jessica Alba y Karol G acompañando el despliegue. El mensaje fue claro: la cultura latina no pide permiso, ocupa espacio.
La energía no bajó en ningún momento, pero el punto de quiebre llegó con las sorpresas cuidadosamente guardadas. Tras interpretar Mónaco, Bad Bunny dio paso a una aparición que nadie esperaba: Lady Gaga subió al escenario con un traje azul cielo para compartir una versión inédita en ritmo de salsa de Die With a Smile. La escena se volvió aún más potente cuando ambos bailaron Baile Inolvidable, desatando la ovación del estadio y de millones de espectadores.
Lady Gaga & Bad Bunny (Super Bowl 2026) 🏖️ pic.twitter.com/EZ2Ehu3Tdv
— Lady Gaga Source (@gagasourcelgs) February 9, 2026
Minutos después, la emoción se renovó con la llegada de Ricky Martin. El ícono del pop latino se sumó a Nueva Yol y aportó una dosis de nostalgia y orgullo puertorriqueño. La imagen de Bad Bunny elevado por su cuerpo de baile sintetizó el espíritu colectivo de un show pensado para impactar y dejar huella.
ricky martin performing during bad bunny’s super bowl halftime show !
— 2000s (@PopCulture2000s) February 9, 2026
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El gesto del Grammy y la confusión viral
Uno de los momentos más comentados de la noche fue cuando Bad Bunny entregó un Grammy simbólico a un niño en pleno escenario. El gesto recorrió el mundo y rápidamente se cargó de interpretaciones políticas. En redes sociales se viralizó la versión errónea de que el menor era Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años detenido en un operativo migratorio en Minnesota.
Full circle moment 🥹 Momento em que Bad Bunny dá seu Grammy para o ator mirim Lincoln Fox durante sua performance no #SuperBowlLX
— TAG revista (@tagrevista_) February 9, 2026
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Horas después, la producción aclaró la situación: el niño es Lincoln Fox Ramadan, un joven actor que participó del espectáculo y compartió su experiencia en redes. El momento, en el que Bad Bunny le susurra “cree siempre en ti”, buscó representar una versión joven del propio artista o un símbolo de inspiración para las nuevas generaciones.
La confusión se dio en un contexto social sensible, atravesado por el debate migratorio en Estados Unidos. Bad Bunny, primer artista en liderar un mediotiempo mayoritariamente en español, no es ajeno a esa discusión. Días atrás había gritado “fuera ICE” en los Grammy, y su postura crítica volvió a quedar en evidencia.
El presidente Donald Trump reaccionó con dureza desde sus redes sociales, calificando el show como “uno de los peores de la historia” y burlándose del idioma del artista. Lejos de opacar el impacto, las críticas reforzaron la dimensión política y cultural del espectáculo.