No hubo misterio ni final abierto. La Maratón Santa Fe–Coronda volvió a tener un protagonista excluyente y su nombre resonó con fuerza: Alessio Occhipinti. El italiano ofreció una actuación demoledora y levantó por segunda vez consecutiva el trofeo de La Más Linda del Mundo.
La carrera empezó a resolverse mucho antes de la llegada. A la altura de Sauce Viejo, el equipo italiano tensó la cuerda, el grupo se desarmó y Occhipinti tomó una decisión que nadie pudo contrarrestar: acelerar. Desde ese punto, el romano nadó solo, con un ritmo sostenido, preciso y letal. La diferencia creció, los intentos se diluyeron y el bicampeonato empezó a tomar forma.

Pero la Santa Fe–Coronda fue, una vez más, mucho más que un ganador. El calor no espantó a nadie y el público copó el agua y la costa, convirtiendo la jornada en una verdadera celebración popular. Lanchas, banderas, aplausos y gritos acompañaron cada brazada, en una escena que confirma por qué esta prueba es única en el mundo.
Hubo, además, un dato que engrandece la edición: ningún nadador abandonó. En una de las competencias más exigentes del calendario internacional, todos lograron completar el recorrido, un detalle que habla del nivel, la preparación y las condiciones de la carrera. La expectativa santafesina estaba en lo que pudiera hacer Martín Carrizo, pero no pudo quebrar a Niccolò Ricciardi y el cuarto puesto era irreversible. Podio complemante italiano.
Con temple de acero y espíritu indomable, Occhipinti volvió a dominar el Paraná. Un titán romano que dejó su huella otra vez y una Santa Fe–Coronda que pasó reafirmando su esencia: épica, pasión y una fiesta que no envejece.
Así fue el final de la Santa Fe Coronda
1-Alessio Occhipinti
2-Giuseppe Ilario
3-Niccolò Ricciardi
4- Martín Carrizo