El mercado de pases todavía no se cerró del todo para Unión. Las partidas de Enzo Rubio y Franco Ratotti a Delfín de Ecuador abrieron una posibilidad reglamentaria que puede resultar clave: el club dispone de dos cupos adicionales para sumar refuerzos, con fecha límite el 10 de marzo.
Esta ventana extra aparece en un momento en el que el equipo ya comenzó la competencia oficial, por lo que cualquier movimiento deberá ser quirúrgico y responder a necesidades puntuales. La dirigencia y el cuerpo técnico analizan con cautela si conviene incorporar o sostener la base actual.
La chance que no prosperó
Días atrás, cuando se confirmó la salida de Rubio, el nombre de Mauricio Martínez surgió como alternativa concreta para reforzar la mitad de la cancha. El mediocampista logró desvincularse de Rosario Central y su regreso a Santa Fe parecía posible.
Sin embargo, la gestión no avanzó y el jugador terminó firmando con Sarmiento de Junín. En el entorno del futbolista quedó la sensación de que Unión no hizo el esfuerzo final para concretar su llegada, en parte por cuestiones económicas y también porque el club ya había cerrado la incorporación de Lucas Menossi para ese sector del campo.
Lo que ya se incorporó
Hasta el momento, Unión sumó a Matías Mansilla, Brahian Cuello y Lucas Menossi, tres nombres que llegaron para reforzar distintas líneas del equipo. Con estas altas, el plantel ganó variantes, aunque todavía existe margen reglamentario para realizar ajustes.
La posibilidad de fichar dos jugadores más no implica necesariamente que se vaya a utilizar. Todo dependerá de la evaluación que haga Leonardo Madelón sobre el funcionamiento del equipo en las primeras fechas y de las oportunidades que ofrezca el mercado en los próximos días.
Por ahora, Unión mantiene abiertas sus opciones. Con cupos disponibles y el calendario en marcha, la dirigencia deberá decidir si apuesta por una última movida o si considera que el grupo actual está en condiciones de afrontar el desafío del Torneo Apertura sin más incorporaciones.