Elegir con quién viajar es casi tan importante como definir el destino. Compartir un viaje implica convivir durante varios días, organizar gastos, horarios y actividades, y atravesar momentos de cansancio o cambios de planes. En ese contexto, la psicología advierte que la compatibilidad entre compañeros de ruta influye directamente en el disfrute y la satisfacción del viaje.
Especialistas señalan que no alcanza solo con llevarse bien. Determinados rasgos de la personalidad influyen en cómo se toman decisiones, cómo se resuelven conflictos y cómo se reacciona ante lo inesperado. Para eso, la psicología científica utiliza el modelo de los “cinco grandes rasgos de la personalidad”, que permite anticipar afinidades y posibles roces antes de armar las valijas.
Las 5 características clave para elegir compañero de viaje
Apertura a la experiencia
Este rasgo indica la disposición a probar cosas nuevas y adaptarse a cambios. Personas con alta apertura suelen ser curiosas, flexibles y exploradoras, mientras que quienes puntúan bajo prefieren la rutina y los planes previsibles. Según la psicoterapeuta Natacha Duke, de Cleveland Clinic, “la apertura se trata de ser receptivo a nuevas experiencias, ideas y perspectivas”.
Conciencia
Está relacionada con la organización, la disciplina y la responsabilidad. Un nivel alto favorece la planificación, el cumplimiento de horarios y acuerdos, y una mejor logística del viaje. Cuando este rasgo es bajo, pueden aparecer olvidos, desorden y discusiones por la falta de previsión.
Extroversión
Refleja la preferencia por la interacción social. Las personas extrovertidas disfrutan de ambientes animados y del contacto constante con otros, mientras que las introvertidas valoran los espacios tranquilos y los momentos de descanso. Si bien influye en la dinámica diaria, suele ser menos determinante que otros rasgos.
Amabilidad
Mide el nivel de empatía, cooperación y predisposición al diálogo. Una alta amabilidad facilita la resolución de desacuerdos y mejora la convivencia, mientras que niveles bajos aumentan la probabilidad de conflictos durante el viaje.
Neuroticismo
Se vincula con la sensibilidad al estrés y a las emociones negativas. Personas con alto neuroticismo tienden a reaccionar con mayor intensidad ante contratiempos, mientras que quienes puntúan bajo suelen mantener la calma frente a imprevistos.