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Miércoles 11 de Enero de 2012 - 13:20 hs

Toc Toc: el boom de Buenos Aires en Mar del Plata

 MAR DEL PLATA.- El aritmomaníaco que interpreta Daniel Casablanca disfrutaría de traducir la obra a números: 12 meses en cartel, 160.000 espectadores, 385 funciones... Las repeticiones del personaje de Melina Petriella calzarían a la perfección para contar lo que pasó en Buenos Aires y lo que se da en Mar del Plata: "Exito, éxito", diría. Desde el misticismo que derrocha en las tablas, María Fiorentino no pararía de persignarse y oraría, abrazada a sus santos, para que todo siguiera así. "Así de prolijo", pediría el obsesivo por el orden que presenta Diego Gentile. Eugenia Guerty, desinfectante en mano, se aseguraría de que nada contaminara esta joyita de cartelera que luce como oro. Y Mauricio Dayub, contorsión mediante, no podría contener uno de sus soberanos insultos, pero en positivo, para describir la vigencia y respuesta de público de Toc Toc , la comedia que ratifica en el teatro Neptuno el poder de taquilla que supo ostentar durante 2011, de principio a fin, en la cartelera porteña. A todos ellos se le suma Jorgelina Vera, como la empleada hiperquinética que los recibe. Todos, bajo la sabia batuta de Lía Jelín, en una dirección exacta.

Dejaron la calle Corrientes y se mudaron a la costa cuando podrían haberse quedado en la comodidad de continuar allí, a 400 kilómetros, abrazados a ese compañero inseparable que fue el cartel de "No hay más localidades". "Hay una novela de Dostoievsky que se llama El jugador en la que uno gana, gana y gana, pero siempre la próxima apuesta implica el temor de perder. Acá está en uno arriesgar y probar", dice Dayub y ya palpita, con el resto del elenco, que aquí también son banca. Después del excelente arranque de diciembre y vacaciones mediante, la semana pasada volvieron a escena y, desde el viernes, hacen dos funciones diarias. ¿Qué significa Toc Toc? Son las siglas de "trastorno obsesivo compulsivo".

Ya con fecha de regreso al Multiteatro para el 4 de abril, Dayub, Casablanca y Fiorentino confirman a La Nacion que todavía están sorprendidos. "Si uno supiera que siempre va a acertar haría lo mismo todas las veces. Y si bien es un deseo de mucha gente, no es común", dice Dayub, intérprete de un desopilante paciente con síndrome de Tourette.

-¿Qué explicación le encuentran?

Dayub: -Por lo que nos dice la gente, una de las razones de este éxito de Toc Toc es la risa constante que dispara. No decae y se asombran de lo que se ríen. Y a nosotros nos ocurre lo mismo. Sorprende que la respuesta de la gente sea tan constante.

Casablanca: -Aquí se logró un conjunto de figuras bien seleccionadas que ensamblaron muy bien en el desarrollo de una obra muy buena.

Fiorentino: -Aclaremos que no sabemos cómo sería esta obra con otros actores, que tal vez podría ser mejor. Lo cierto es que el teatro tiene estas cosas. Produce fenómenos. Creo que aquí una cosa fundamental es que la gente se va bien de la sala, con alegría, después de mucha risa. Y también esa cosa que tienen los personajes en los que el público se reconoce a sí mismo o a parientes, amigos?

-Es un comentario común a la salida de la sala...

Casablanca: -Sí, claro. Y el hecho de reírse todo el tiempo no tiene que ver con esa risa propia de chiste. Es la risa que produce al ver las dificultades que tienen esas personas para comunicarse.

Fiorentino: -Y la situación en la que están viviendo, ¿no?

Casablanca: -Es que a partir de una situación dramática que a esta gente le pasa, intentar resolverlo, avanzar o vincularse con otro con dificultades deriva en un efecto risa.

-Hay momentos en que hasta lo que podría ser dramático se convierte en divertido.

Fiorentino: -Armando Discépolo decía que reír sí, pero siempre comprendiendo que se ríe para aliviar el dolor. Estas personas no la pasan nada bien. Tienen problemas muy graves. Unos se hacen cargo, otros no, como el personaje de Daniel?

Casablanca: -Pero eso es lo que dice Mauricio del efecto sorpresa. Nosotros transitamos la obra y el efecto se produce. No vamos como el Pato Lucas a hacer el chiste de varieté.

-¿Encontraron reacciones de molestia en algún espectador por los personajes?

Dayub: -Lo primero que hice cuando terminé de leer el libro fue pedirle al productor hablar con la directora para ver cómo lo íbamos a encarar. Mi temor era que creyeran que nos burlábamos de quien padece un trastorno. La respuesta fue, con certeza, que eso no iba a ocurrir. A mí aún en los ensayos me preocupaba eso. Pero me sorprende que quienes tienen alguno de estos problemas y vieron la obra me dicen que sienten alivio. Que el hecho de ver su dificultad puesta en el escenario y compartida los ha tentado de venir otra vez a vernos. Siempre la enfermedad ha sido un tema escondido, guardado, y acá, al estar expuesto, les genera una buena sensación.

Fiorentino: -Tenemos espectadores repetitivos, que la ven más de una vez. Uno me dijo en Buenos Aires que fue tres veces porque quería seguir a otro actor.

-Le generaron un trastorno obsesivo compulsivo nuevo?

Fiorentino: -Sí, un TOC de Toc Toc (risas).

-Venían fuerte en Buenos Aires, ¿dudaron en cortar lo que venía tan bien para probar Mar del Plata?

Dayub: -En Buenos Aires, siempre que nos planteamos agregar una función, dudamos porque uno nunca sabe si se venderán dos filas, veinte o todas.

Fiorentino: -Al final terminamos con ocho funciones semanales, siempre a pleno la sala.

Dayub: -Todas las que apostamos salieron. Superaron las expectativas absolutas. No hemos hecho en Buenos Aires una función sin el cartel de no hay más localidades. Fue increíble.

Fiorentino: -La verdad es que a los dos meses y medio de estrenar, en los blogs ya nos pronosticaban Mar del Plata.

Dayub.: -Es que acá hay un público muy popular. Hemos tenido variedad de horarios, de días y pasaron muchas cosas en el país, y la respuesta siempre fue la misma.

-Arrancaron muy bien cuando las revistas ya habían debutado acá. ¿Fue un alivio?

Casablanca: -Claro. Desde el primer día tuvimos una excelente respuesta. También es como para evaluar qué significa popular o cuándo se supera a un público teatrero o teatrero de Buenos Aires. Creo que la obra tiene varias lecturas, se puede ver desde distintos puntos y se disfruta distinto.

Fiorentino: -Este puede ser un prejuicio mío, pero creo que a esta obra la ha visto gente que nunca había ido al teatro. Y lo otro es que cuando algo va mal, todo tiene explicaciones. El jueves porque había fútbol, el domingo porque era Día de la Madre? Acá llovió, tronó y hasta el día de las elecciones agotamos localidades.

Dayub: -Y esto hace también que el espectáculo tenga un entrenamiento tremendo. Cerramos el año con 380 funciones. El training que logramos es el mejor.

Fiorentino: -Perdón que hable de nosotros, pero también hay que decir que exige mucho compromiso físico y cansa. Se nota que estamos vinculados, atentos. Nos divertimos y se ajusta siempre.

Casablanca: -Gente de mucha confianza que lo ha vuelto a ver nos confirma que sale mucho mejor. Cuidamos el éxito como a un bebé, lo protegemos y queremos que cada función sea la mejor.

-Todavía hay quienes se sorprenden de que sea un éxito sin contar con figuras de la TV.

Dayub: -Es increíble cómo la realidad ha hecho que algunos tengan disociado el éxito del talento. O que el éxito sea un acto de injusticia. Nosotros aquí estamos en un rol normal. Lo extraordinario es que el público lo haya elegido. Pero no estamos fuera de contexto.

Casablanca: -Es que algunos ven esto como un "perro verde" cuando no lo es.

Dayub: -Acá lo más probable es que Lía Jelín haya elegido una obra bien seleccionada, que los productores y los actores hayan hecho muy bien su trabajo y que se haya elegido la sala adecuada.

-No parece ser lo común. Para Mar del Plata se arman muchos elencos en función de quién rinde en el programa de Tinelli. Hasta un productor de TV está en una marquesina.

Dayub: -Pero hay que tener en claro que en teatro eso es lo atípico. Nosotros estamos en el lugar que estuvimos siempre.

-María, en tu caso has disfrutado del éxito de la tele. ¿Se vive igual en teatro?

Fiorentino: -Es otra cosa. En tele puedo tener éxito o no y siempre cobro el mismo sueldo. En teatro, más éxito es dinero, es reconocimiento. Pero para mí, el teatro es mi ámbito natural. A mí un éxito en televisión me hizo quitarle el cuerpo a ese medio. Gasoleros me mostró la mejor y la peor cara, y decidí irme de la TV en la medida en que pudiera. Trabajar poquito en TV.

Casablanca: -El éxito grande de todos los que estamos acá, con 20 años en esto, es que podemos vivir de lo nuestro. Ese es el gran éxito.

-¿Tuviste que dejar Macocos por Toc Toc , Daniel?

Casablanca: -Sí, lamentablemente. Pero sigo cerca lo que hacen los chicos. Estoy cesante sin goce de sueldo en el grupo.

-¿Cambia el público al cambiar de ciudad?

Dayub: -Me gusta la variedad y predisposición de la gente en Mar del Plata. Y hace muchos años que hay de todo, con más texto ahora. La gente está distendida y viene a disfrutar. No es lo mismo durante el año. Acá se festeja mucho más.

Fiorentino: -Brandoni [Luis] siempre dice que esto es un contrato de muy buena fe con el público porque el espectador paga por algo que no sabe qué va a resultar. Paga por adelantado. Y esa voluntad es fantástica.

Casablanca: -Y el espectador es un actor más. Porque con la risa, con su reacción, nos da un pie. Participa todo el tiempo.

Dayub: -Parece genial que la gente haya incorporado esto de ir al teatro en Mar del Plata. Saca el pasaje y saca una entrada para lo que quiere ver. Se escucha en las calles que quieren ver éste, que les gustó aquél.

-El valor del boca en boca...

Dayub: -Nos auguran años de éxito. Los productores arman en función de la venta de entradas. Pero hoy no podemos hablar de largos plazos. Es esta temporada y hay que hacer función en un rato. Esa es la prioridad..

PARA AGENDAR
Toc Toc: Dirigida por Lía Jelín. En el Neptuno: Santa Fe 1781 (0223-494-3301). Martes, jueves y sábados, a las 21 y a las 23.30; miércoles, viernes y domingos, a las 21.

Fuente: La Nación