El gobierno brasileño resignó ingresos al mantener beneficios a algunos sectores de la economía, al mismo tiempo que apunta a una meta de superávit primario más alta en 2014.
Las desgravaciones de impuestos para el próximo año superarían la proyección de R$ 91.500 millones que hizo en junio la Secretaría de Política Económica del ministerio de Economía.
El Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) a vehículos subirá en enero, como anunció el ministro de Economía, Guido Mantega, pero las alícuotas se mantendrán por debajo del nivel original. Se realizará una recomposición más gradual en el caso del IPI para muebles, paneles, laminados y luminarias. Los decretos que establecen las nuevas alícuotas se publicaron en el Boletín Oficial.
El secretario ejecutivo interino del ministerio de Economía, Dyogo Henrique de Oliveira, evitó comentar si la prolongación de esos beneficios podría generar una reducción de los ingresos en 2014. En una entrevista para detallar las medidas, destacó que la recomposición del IPI de autos y muebles generará una recaudación extra de R$ 1.145 millones en el primer semestre del año. Sin embargo, ese valor sería más alto si el gobierno no hubiera extendido los beneficios tributarios.
Acerca de esa diferencia, De Oliveira dijo que no se puede hacer una comparación, porque se sabía que la alícuota era temporaria. Según el secretario, el equipo económico solamente hizo la cuenta de lo que se recaudará a más con la suba del IPI para esos sectores a partir de enero en relación al porcentaje actualmente en vigor.
Si el gobierno no hubiera publicado los decretos, el IPI para los autos populares, por ejemplo, subiría a 7%. Ese porcentaje está en 2% hasta el final de diciembre de 2013 y pasará a 3% el 1 de enero, cifra en la que se mantendrá hasta el final del primer semestre de 2014. En el caso de muebles, la alícuota sube de 3,5% a 4%, pero seguirá por debajo del 5% que incide normalmente sobre el sector.
El secretario no desestimó la posibilidad de una nueva prórroga. Evaluamos las circunstancias de cada período y tomamos una decisión en relación a esa coyuntura, dijo sobre la prórroga que se preveía para enero.
La manera más adecuada de recomponer el IPI es de forma gradual para evitar un impacto grande en las ventas afirmó. Agregó que existe un acuerdo con la industria para que no se transfieran esos valores a los precios al consumidor ni que haya despidos.
La decisión del gobierno también apunta a evitar un impacto en la inflación. Los precios de los automóviles tuvieron un comportamiento muy inferior a la inflación y el gobierno espera que, incluso con la decisión de subir el IPI, ese desempeño se mantenga.
De Oliveira explicó que el IPI para camiones se mantuvo en cero. La alícuota normal para camiones es de 5%, pero ese tributo bajó a cero, un beneficio sin plazo para concluir. La idea es no gravar la inversión, porque los camiones entran en la cuenta de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF).
Quedan fuera de la cuenta de las desgravaciones hasta junio algunas medidas que afectan los productos de la línea blanca. En julio se decretó que el IPI de esos productos subiría, en octubre, y que las alícuotas que son inferiores a las originales no tienen plazo para su recomposición gradual.
Viernes 27 de Diciembre de 2013 - 09:19 hs
Gobierno brasileño mantendrá los beneficios impositivos a la industria automotriz
Actualizado: Martes 08 de Marzo de 2016 - 13:27 hs
Fuente: cronista.com