rTras las protestas iniciadas por un sector de la Policía de Santa Fe durante la madrugada, el Gobierno provincial dispuso sanciones directas para los agentes que abandonaron sus puestos de servicio. La medida alcanza, en una primera instancia, a unos 20 efectivos que ya fueron pasados a disponibilidad, con el retiro inmediato de su arma reglamentaria y chaleco antibalas.
Los incidentes más graves se registraron en la ciudad de Rosario, donde la manifestación incluyó disturbios frente a la Jefatura de Policía. Según precisó el ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, si bien el Gobierno reconoce la legitimidad de ciertos reclamos sectoriales, rechaza de forma tajante el accionar de "grupos marginales" que utilizaron la violencia y la desinformación para desestabilizar el servicio.
En conferencia de prensa, Cococcioni denunció que determinados grupos instigaron al personal policial mediante noticias falsas (fake news) y redes sociales para afectar el despliegue preventivo.
El funcionario describió dos hechos de extrema gravedad: el bloqueo de la salida de patrulleros y la paralización de aproximadamente 20 unidades en Rosario, cuyos conductores abandonaron sus funciones para sumarse a la protesta.
"No lo vamos a dejar pasar. Utilizar a la institución policial para minar la política de seguridad es algo que no vamos a consentir", enfatizó el ministro.
Investigación administrativa y judicial
Por orden del Jefe de la Policía de la provincia, se iniciaron las actuaciones administrativas para identificar al resto de los participantes. En paralelo, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) investigará la posible comisión de delitos por parte de los efectivos desplazados y de los civiles que habrían encabezado las acciones violentas.
Finalmente, el titular de la cartera de Seguridad llevó tranquilidad a la población al informar que, pese a los inconvenientes, el patrullaje en las calles se está garantizando "con esfuerzos", aunque todavía no se ha normalizado por completo la operatividad tras el conflicto.
