Hoy - Críticas de una cámara santafesina

Martes 17 de Enero de 2012 - 13:12 hs

Califican de afrenta al comercio exterior a una resolución de AFIP

Es la resolución 3252 que crea un sistema por el cual los importadores deben requerir autorización antes de hacer una operación. Jorge Sobrero desde la Cámara de Comercio Exterior local pidió que el gobierno santafesino ayuda a rechazar esta decisión

La Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe emitió un documento cuestionando la resolución de AFIP sobre importaciones en estos términos:

El comercio exterior argentino arrancó un nuevo año, sumando nuevas preocupaciones para los operadores.

La Resolución General AFIP nº 3252/12 ha creado un sistema por el cual los importadores previamente a cerrar un trato comercial, deben solicitar una autorización, la cuál una vez otorgada, recién los habilita para concretar la importación.

En su texto, la citada Resolución nada dice respecto de la eliminación de los Sistemas de Control de Importaciones ya existentes, léase Licencias Automáticas y No Automáticas, por lo cual estaríamos en presencia de una acumulación de plazos de muy difícil determinación.

Hay que comprender que esta situación no atañe exclusivamente a los importadores de productos de consumo. Estas restricciones, de mantenerse en el tiempo, seguramente generarán no pocos inconvenientes en muchas empresas, incluso de aquéllas a las cuáles la medida apunta a proteger, al punto de llegar a detener sus procesos productivos.

Hoy la Argentina no es competitiva en muchos productos: en algunos casos por calidad, en otros porque no se produce la cantidad necesaria para abastecer el mercado interno o en otros porque no se elaboran los tipos de productos que satisfagan determinadas necesidades específicas.

Pensar este tipo de medidas como instrumentos para salvaguardar a la industria nacional constituye una verdadera falacia que sólo persigue lograr un impacto mediático, con poco o nulo impacto en el mediano y largo plazo.

Desde CaCESFe estamos a favor de preservar la industria nacional, a tal punto que los productos argentinos no sólo sean el principal componente de las compras de cada uno de los habitantes del país, sino que además estén presentes en todos los mercados internacionales. Pero también es cierto que este régimen de importaciones conspira contra los mejores sentimientos y que en un plazo más o menos prolongado, afectará directamente a nuestras exportaciones; tarde o temprano, aquéllos países hoy perjudicados por esta medida, impondrán sanciones al ingreso de nuestros productos.

Por otra parte, estas medidas que dejan mucho margen a la arbitrariedad de los funcionarios involucrados, hacen poco previsible el comercio exterior, en donde, entre otros temas, la variable “plazos a cumplimentar” es determinante. Existen otros mecanismos (el más reciente fue la aprobación del Consejo Mercosur de incrementar los aranceles extra zona a los niveles máximos permitidos por la OMC) que seguramente desalentarán aquellas importaciones improductivas hechas por especuladores, con el sólo fin de dañar la producción nacional.

A las demás importaciones (las productivas) se les debiera allanar el camino, ya que generan trabajo argentino, motorizan el consumo interno y afianzan los vínculos con los demás países, potenciales consumidores de nuestros productos.

Avanzar en temas tales como el establecimiento de una política a mediano y largo plazo de incentivo a la industria nacional, no circunscribiéndola a una zona determinada, sino a lo largo y ancho del país, eliminado trabas burocráticas, facilitando el comercio exterior – sobre todo del interior del país-, generando igualdad de condiciones entre los empresarios del interior del país y los de Capital, reformando el sistema impositivo actual, entre otros permitirá obtener resultados a más largo plazo que los espasmódicos que se dan como resultado de la aplicación de subrepticias medidas de legalidad controvertida.

Apelamos a que el gobierno revea esta medida, convoque a TODOS los actores del comercio exterior para que entre todos, podamos elaborar una estrategia de desarrollo sustentable del comercio exterior de la nación.

Fuente: cacesfe