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Lunes 26 de Diciembre de 2011 - 15:33 hs

UCR: piden adelantar Convención por temor a fusión con el PRO

 La interna radical no descansa ni en Nochebuena. El sector de la disidencia que encabezan los históricos Federico Storani y Leopoldo Moreau, más el cobismo residual que ya no responde a Julio Cobos, está al borde de alcanzar el 25% de las firmas necesarias para exigir un adelantamiento de la Convención Nacional, el máximo órgano partidario encargado de esclarecer el perfil ideológico del radicalismo. Es la reacción de este grupo tras la designación de Mario Barletta como jefe del Comité Nacional, de la mano del alfonsinismo y el oficialismo radical, que tendió nuevos puentes con el PRO de Mauricio Macri.

Storani y Moreau controlan la mayoría de los convencionales de la provincia de Buenos Aires. El vicegobernador de Santa Fe, Jorge Henn, y Héctor «Changui» Cáceres aportarán las firmas de su provincia. En Capital Federal, los convencionales Diego Barovero y Fernando Blanco Muiño pulen los términos de la solicitud que le presentarán en enero al presidente de la Convención Nacional, Hipólito Solari Yrigoyen sobre la base del artículo 7 de la carta orgánica. Allí se habilita una convocatoria adelantada del máximo órgano UCR siempre que sea solicitado por al menos el 25% de los convencionales.

El senador Eugenio Nito Artaza, que rechazó la vicepresidencial del bloque radical que le ofrecieron como premio consuelo Ernesto Sanz y Gerardo Morales, también mueve influencias en Corrientes. El capo cómico está a punto de lanzar su campaña para convertirse en gobernador de su provincia, que definirá al sucesor de Ricardo Colombi en 2013. Además, lanzará una línea propia de carácter nacional dentro del radicalismo y ya tiene pautados encuentros regionales en Tucumán con el dirigente Jorge Mendia y en la Patagonia, con base en Tierra del Fuego, de la mano de Jorge Ases.

Las aguas fluyen turbias en el radicalismo. El debate sobre la incómoda proximidad del partido con el macrismo salpicó también a Silvana Giudici. Vía Enrique Nosiglia, uno de los principales articuladores con el PRO de Mauricio Macri, esta exdiputada era número puesto para ser la representante radical en AFSCA, la reencarnación del COMFER, organismo que actúa como autoridad de aplicación de la nueva ley de medios. Fue el cargo que contuvo el éxodo inevitable de Giudici hacia la administración macrista en la Capital Federal. Pero el kirchnerismo ya advirtió que no avalará esa designación, a la que consideran impuesta por un grupo mediático enemigo de la Casa Rosada y que debe ser aprobada por el pleno de la Cámara de Diputados, donde el Frente para la Victoria maneja su propia mayoría automática. Quien sí habría sido bendecido por la Casa Rosada para desembarcar como representante radical en AFSCA es Rafael Pascual.

Primeras señales

Las primeras señales de Barletta luego de suceder a Ernesto Sanz en la conducción de la UCR fueron convocar a dos dirigentes de perfil conservador, como Ricardo López Murphy y Elisa Carrió para retornar al partido. El exministro de Economía, que fue candidato presidencial del macrismo en 2007, no aceptó el convite. La fundadora del ARI ni siquiera respondió. Desorientó también al cobismo el repentino apoyo del exvicepresidente a Barletta. Cobos apoyó hasta último momento a la exdiputada Sandra Rioboó para convertirse en la primera mujer radical en presidir el partido, pero a último momento negoció con el alfonsinismo y colocó al mendocino César Biffi a cargo de la Secretaría de Coordinación. Rioboó, que fue candidata a senadora nacional por el Frente Amplio Progresista de Hermes Binner, era el ícono que impulsaba la disidencia radical para marcar un nuevo rumbo progresista en el partido, luego del fracasado acuerdo en la provincia de Buenos Aires con el peronismo conservador de Francisco de Narváez, otro exsocio macrista.

Fuente: ambito