El Ministro de Defensa, Agustín Rossi, entregó al Ministerio de Seguridad unos 1000 chalecos antibala producidos por seis cooperativas de trabajo textiles. La Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (Cnct), que formó parte de la coordinación, estuvo presente en el acto, realizado en noviembre en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán de la ciudad de Rosario.
“Las fuerzas de seguridad contarán con un chaleco antibala de tecnología de punta. Se está produciendo en Argentina, en la provincia de Santa Fe, es un claro indicio de que estamos profundizando el camino de la sustitución de importaciones”, afirmó el ministro Rossi en aquel entonces. La partida fue realizada a través de una cadena productiva en la que intervienen varios ministerios, cooperativas textiles y la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán donde se desarrolló el acto.
A través de la Dirección General de Fabricaciones Militares, de quien depende la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán, se realizó la confección de los paneles que hacen a la protección balística y punzante del chaleco multi-amenazas (antibala), y de su completo ensamble.
Por su parte, la cartera de Seguridad estableció las especificaciones técnicas que deben cumplir los chalecos; mientras que el Ministerio de Desarrollo Social y la Cnct coordinaron a las cooperativas que intervinieron en la confección de las fundas externas necesarias para la terminación de los mismos. Luego de esta cadena de producción interdisciplinaria, el Ministerio de Industria, a través del INTI, homologó el producto.
Desde la Confederación estuvieron presentes el tesorero, Oscar Páez y el representante de la Federación de Cooperativas de Trabajo de Rosario (FECOTRAR), Raúl Garófalo.
Martín Micucci, de la Cooperativa Patria Grande, quien participó de la cadena productiva, enfatizó que "nunca antes en la histpria de nuestro país se había hecho algo así, donde el Estado argentino alienta la producción por medio de la sustitución de importaciones, y recurre a las cooperativas para hacer nada menos que chalecos antibala para las fuerzas de seguridad. Acá hay inclusión social, hay desarrollo, pero también hay calidad, una mano de obra excelente, es un trabajo de alta gama supervisado por el INTI y donde la Cnct tiene un papel relevante en la logística. Lo que hay que destacar es que todo esto fue posible gracias a una decisión política. Esto se da en el nuevo país, antes era impensado. Pero además hay que agregar que no se trata de una política para los pobres, sino para los trabajadores, porque además de la ministra de desarrollo estaba el ministro de Producción". La cooperativa Patria Grande cuenta con dos fábricas, la Bartolina Sisa en La Plata y la Manuel Dorrego en Mar del Plata, en cada una de ellas hay alrededor de 40 trabajadores textiles.
Durante el acto donde se presentó la primera producción nacional de chalecos antibalas en octubre la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner había destacado que “estos chalecos antes se importaban a valor dólar, hoy generan trabajo argentino. Nuestro país se levanta desde el trabajo y con el esfuerzo de todos los argentinos y del Estado que nos permite construir hacia adelante”.
Del acto también participaron el secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Jorge Fernández; el subsecretario de Investigación Desarrollo y Producción para la Defensa, Leandro Navarro; el secretario de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social, Carlos Cipolla; el subsecretario de Logística del Ministerio de Seguridad, Mauro Sestua; y al subjefe del Ejército Argentino, Rubén Ferrari.
Miércoles 08 de Enero de 2014 - 13:18 hs