El encuentro que mantuvieron ayer en Olivos la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, tuvo como eje central, especialmente de parte del representante eclesiástico, la problemática de los saqueos y la responsabilidad policial, aunque también giró en torno al narcotráfico.
Arancedo calificó de cordial el encuentro que mantuvo con la Presidenta. Se habló en general de lo que pasó en las provincias, confirmó Arancedo, quien manifestó su preocupación por una fuerza policial que debe tener una cadena de mando. Sobre las protestas de los uniformados que derivaron en los saqueos, señaló: Esto no puede volver a pasar más, a la Policía la necesitamos cumpliendo su tarea. También comentó que habló con la jefa de Estado sobre el narcotráfico y el daño que provoca el avance de la droga.
Desde la residencia presidencial de Olivos, Arancedo encabezó a la cúpula episcopal que se reunió con la mandataria. La misma la integraron monseñor Virgilio Bressanelli, vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal y obispo de Neuquén; monseñor Mario Antonio Cargnello, vicepresidente segundo y arzobispo de Salta, y monseñor Enrique Eguia Seguí, secretario general y obispo auxiliar de Buenos Aires. Cristina fue acompañada por el secretario de Culto, Guillermo Oliveri.
En tanto, la mayoría de las protestas que se suscitaron en todo el país en los últimos días estaba controlada. La ola de saqueos provocó 11 muertes, luego de que se confirmara un nuevo deceso en Tucumán, donde son cinco los fallecimientos. Los desmanes, en menor medida, continuaron ayer en Salta, y se informó el primer incidente en la Ciudad de Buenos Aires.
El fallecimiento de un adolescente de 16 años que permanecía internado tras recibir un balazo en la cabeza durante saqueos en la localidad tucumana Banda del Río Salí elevó a cinco las muertes por los ataques en la provincia. La actividad en Tucumán estaba casi normalizada, aunque vecinos de barrios periféricos hicieron barricadas y vigilaron armados sus casas para evitar saqueos, al desconfiar de los policías. La vigilia se mantuvo entre vecinos de la periferia de la capital, en especial en las localidades Alderetes y Banda del Río Salí, donde se organizaron con barricadas y piquetes para defenderse de posibles saqueos, que no se repitieron.
En la ciudad de Salta un supermercado de la cadena Día, en el oeste de la capital, fue saqueado a pesar de que la policía se encontraba patrullando las calles y trabajando con normalidad, mientras que la mayoría de los comercios abrió sus puertas luego de que ayer permanecieran sin actividad para evitar asaltos. El ataque fue perpetrado por unos 15 hombres que se desplazaban en motos, que levantaron las persianas y se llevaron electrodomésticos, una caja registradora sin dinero y bebidas alcohólicas.
Los saqueos, que ya habían llegado a la provincia de Buenos Aires, se extendieron de manera aislada a la Ciudad. En el barrio porteño de Parque Patricios un grupo de 50 personas, entre ellas algunas armadas, saqueó el depósito de la empresa de transporte Expreso Rivadavia.
En el marco de las disputas, el gobernador de Chaco, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, polemizó con el secretario de Seguridad, Sergio Berni, al denunciar que el gobierno nacional ordenó sacar los gendarmes de la provincia pese a los saqueos, a lo que el funcionario respondió que ese distrito sufre un descontrol político y dijo que lo denunciará por calumnias e injurias.
LT10 - Encuentro en Olivos
Viernes 13 de Diciembre de 2013 - 08:41 hs
En cumbre con Cristina, la Iglesia pidió que la Policía cumpla su tarea
José Arancedo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina, dijo que esto no puede volver a pasar más. Los desmanes siguieron ayer en Salta y murió un joven en Tucumán.
Fuente: cronista.com