Falleció ayer uno de los grandes guitarristas del jazz contemporáneo, Jim Hall. Tenía 83 años recién cumplidos y su sonido de sutil cadencia fue una de las mayores influencias para los jóvenes instrumentistas.
Era un hombre cálido y de aspecto cuidado, así lo recordaba Walter Malosetti cuando lo conoció en 1962, en Buenos Aires, a donde había llegado como acompañante de Ella Fitzgerald. En esas noches en la boite Jamaica, Hall le regaló, incluso, un blues Blues For Walter. Regresaría en dos oportunidades, en una de ellas tocó con un jovencísimo Javier Malosetti (hijo de Walter) en contrabajo.
Hall fue un improvisador inspirado. Sus participaciones en discos como The Bridge (1962), con el saxofonista Sonny Rollins marcaron una época para la guitarra de jazz; asimismo, sus discos en dúo con Bill Evans, entre ellos el más conocido Undercurrent fue un prodigio de comunicación entre piano y guitarra. En estos trabajos ganó una reconocida fama como moderno a la hora de crear nuevas y flexibles armonías, con las que dialogaba fluidamente con sus compañeros de sesión. Hall construía desde su guitarra un balance emocional y estético único. Podríamos definir el estilo del guitarrista como “romántico exuberante”, cuya primera influencia había sido nada menos que el genial Charlie Christian.
Su jerarquía lo hizo un partenaire solicitado. Grabó con Ornette Coleman, Pat Metheny, Michel Petrucciani, Enrico Pieranunzi, Art Farmer y Ben Webster, entre otros. De su discografía sobresalen sus Live At Town Hall I y II; Alone Together y Telephone (ambos con Ron Carter), Grand Slam (con Joe Lovano) y Jim Hall &Basses, con George Mraz, Dave Holland, Christian McBride, Charlie Haden y Scott Colley.
Aunque nació en Buffalo, Nueva York, Hall creció en Ohio, el medio oeste norteamericano donde comenzó a tocar la guitarra desde niño. Un hogar musical propició una aproximación rápida a la música. Sus ídolos tempranos fueron, además de Christian, el pianista Art Tatum.
Su carrera propiamente dicha comenzó en el grupo del baterista Chico Hamilton (recientemente fallecido), donde tocó en 1955 y ‘56. Más tarde fue parte del legendario grupo del clarinetista y saxofonista Jimmy Giuffre que cultivaba ese sonido cool, introspectivo y moderno que hizo propio el guitarrista. Fue en este grupo, ya casi llegando a los años sesenta, donde también desarrolló un sonido saxofonístico para su instrumento.
Fue un músico que edificó su carrera en base a la recreación de los clásicos del jazz, a los cuales siempre les puso su tono personal. Siempre logró darle a su músico un carácter fuertemente emocional que fue un sello de elegancia y creatividad.
Miércoles 11 de Diciembre de 2013 - 11:20 hs
Falleció a los 83 años el guitarrista de jazz Jim Hall
Se fue uno de los instrumentistas más influyentes de los últimos años. Tocó con los grandes, con sus discípulos (como Pat Metheny), e incluso con Walter Malosetti.
Actualizado: Lunes 14 de Marzo de 2016 - 07:20 hs
Fuente: Clarín/Foto: Laura Tenembaum