Hoy - Festejos por la democracia

Miércoles 11 de Diciembre de 2013 - 07:44 hs

Cristina denunció que la violencia policial fue planificada

La presidenta encabezó el acto por los 30 años de la democracia en el que aseguró que los saqueos no fueron “casuales”. De la Rúa regresó a la Casa Rosada por primera vez tras su renuncia en 2001. También estuvo Rodríguez Saá y Alfonsín (h).

 Rodeada de artistas, con una Plaza de Mayo colmada de militancia, Cristina Fernández de Kirchner subió al escenario frente a la Casa Rosada poco antes del cierre de los festejos oficiales por los 30 años del retorno de la democracia. A 1.082 kilómetros, en la capital tucumana, un grupo de infantería reprimía a manifestantes, postdata del clima generalizado de crisis policial y saqueos que dejó 8 muertos. Una hora antes, en su discurso, la Presidenta había pronosticado una “pantalla partida”, al defender su decisión de mantener en pie la celebración popular, frente a críticas radicales y macristas, y al desestimar una cadena nacional que monopolizara la transmisión televisiva.

He decidido expresamente, pese a la importancia de esta fecha, no hacer una cadena nacional para permitir que algún canal corte la pantalla para que yo esté hablando de la democracia y que del otro lado esté una escena de los violentos y antidemocráticos”, confesó Cristina Kirchner en el Museo del Bicentenario. Un presagio.

A una semana de encendida la mecha en Córdoba, la jefa de Estado rompió el silencio ante el conflicto policial: distribuyó sospechas y negó el efecto cascada, que desde su propio Ministerio de Seguridad esgrimían. “Yo no soy ingenua. No creo en las casualidades. Tampoco creo en los hechos que se generan por contagio, porque por contagio son las paperas o las varicelas”, instruyó a sus filas Cristina Kirchner. Y agregó: “Son por planificación y ejecución, con precisión quirúrgica”.

De esta manera, la mandataria oficializó la hipótesis conspiradora que tomaba fuerza en el Gobierno en los últimos días para explicar los saqueos, revividos en diciembres anteriores. Un día antes, el secretario de Justicia, Julián Alvarez, había acusado a un dirigente renovador. Elíptica, Cristina Kirchner apuntó al mismo blanco. “Hay instigación política por los que creen que se pueden ganar elecciones hablando de la inseguridad, instalando el miedo”, recriminó. La campaña legislativa de Sergio Massa fue la que más apeló a ese eje discursivo.

En otro párrafo, Cristina Kirchner avaló la visión oficial que ya se hacía del reclamo policial, al calificarla de “extorsión a una sociedad por parte de aquellos que portan armas”. El mismo calificativo usó ayer el massismo al reclamar dialogo.

Más allá del manto de sospecha sobre sectores políticos, la mandataria señaló a otros posibles culpables, los mismos policías. “Cuentan los propios gobernadores, con los cuales hablé, que liberan zonas para que vaya gente a cometer delitos”, denunció. La hipótesis de los
uniformados incentivando los saqueos tampoco es nueva. Sin evidencias, lo sospechan cerca del secretario de Seguridad, Sergio Berni. Ante esa presunción, Cristina Kirchner realizó un anuncio que por ahora es una mera expresión de deseo. “De la misma manera que en estos 30 años, logramos una nueva Ley de Defensa, una reinserción de nuestras Fuerzas Armadas a los procesos democráticos, hay que hacer lo mismo con las policías provinciales de una buena vez por todas”, sentenció. En las rondas telefónicas entre los gobernadores, que también incluyeron a la Presidenta como interlocutora, no se evaluó ningún mecanismo coordinado de depuración de las fuerzas provinciales, integradas por más de 200 mil efectivos en todo el país. “Es casi más difícil ponernos de acuerdo en eso que en discutir una nueva Coparticipación”, graficaron anoche en una Gobernación.

“Soy hija de trabajadores, nunca me sobró nada. Trabajo desde los 18 años pero jamás se me ocurrió saquear un lugar para tener un televisor mejor”, contó Cristina Kirchner. Y añadió que “ver gente que saqueaba en autos y 4x4, avergüenza pero también debemos pedirle a la Justicia que defienda a los ciudadanos y a las organizaciones democráticas”.

Aún con las distintas conjeturas presidenciales, terminado el acto, en Balcarce 50 se continuaba responsabilizando al mandatario cordobés José Manuel De la Sota: “Arregló con su policía sin importarle que el reclamo se extendería a otras provincias”, analizaban en un despacho. Por la mañana el dirigente peronista había sido recibido por el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Antes de los 40 minutos de discurso, en su tercer regreso a la Rosada post-operación de un hematoma craneal, Cristina Kirchner entregó vía satélite el premio “Azucena Villaflor”, como cada 10 de diciembre, esta vez al cantante catalán Joan Manuel Serrat, en el marco del Día de los Derechos Humanos. Un variado auditorio de funcionarios, legisladores y artistas colmó el Museo del Bicentenario: desde el denunciado jefe del Ejército, César Milani, pasando por Moria Casán y Pablo Echarri, a Hebe de Bonafini. Sobre el escenario, tomaron asiento ministros y goberna dores. Al lado, los ex presidentes: ante los faltazos de Eduardo Duhalde y Carlos Menem, asistieron Ricardo Alfonsín (en representación de su padre Raúl), Fernando De la Rúa (que ayer declaró por las coimas en el Senado) y Adolfo Rodríguez Saá.

Fuente: cronista.com