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Lunes 22 de Octubre de 2012 - 17:17 hs
Homenaje a Juan José Saer y a "Glosa" en Palabras Andantes
Se proyectará un corto de Raúl Beceyro y se presentará un diálogo abierto a cargo de Raúl Beceyro y Roberto Maurer, que culminará con un brindis enmarcado en el aniversario de la librería. La cita es este martes, a las 20hs.
“Las primeras siete cuadras"
Es, si se quiere, octubre, octubre o noviembre, del sesenta o del sesenta y uno, octubre tal vez, el catorce o el dieciséis, o el veintidós o el veintitrés tal vez, el veintitrés de octubre de mil novecientos sesenta y uno pongamos -qué más da.
Leto -Angel Leto, ¿no?-, Leto, decía, ha bajado, hace unos segundos, del colectivo, en la esquina del bulevar, muchas cuadras antes de donde lo hace por lo general, movido por las ganas repentinas de caminar, de atravesar a pie San Martín, la calle principal, y de dejarse envolver por la mañana soleada en lugar de encerrarse en el entrepiso sombrío de uno de esos negocios a los que, desde hace algunos meses, les viene llevando, con paciencia pero sin entusiasmo, los libros de contabilidad.
Ha, entonces, bajado, no sin entrechocarse en su apuro con algunos pasajeros que trataban de subir, generando en ellos una ola efímera de protestas indecisas, ha esperado que el colectivo azul arranque y, metálico, atraviese el bulevar en dirección al centro, ha cruzado, atento, las dos manos del bulevar separadas por el cantero central, mitad jardín y mitad embaldosado, sorteando los coches que corrían, plácidos y calientes, en ambas direcciones, ha llegado a la vereda opuesta, ha comprado en el quiosco de cigarrillos un paquete de Particulares y una caja de fósforos que se ha guardado en los bolsillos de su camisa de mangas cortas, ha recorrido los pocos metros que lo separaban de la esquina, a la que ahora acaba de llegar, doblando y comenzando, de cara al Sur, en la vereda Este, es decir, a esa hora, la de la sombra, a caminar por San Martín o sea la calle principal, las dos veredas paralelas que, a medida que van llegando al centro, se van abarrotando de negocios, casas de discos, zapaterías, tiendas, sederías, confiterías, librerías, bancos, perfumerías, joyerías, iglesias, galerías, cigarrerías, y que, en los dos extremos, cuando el grumo de negocios se adelgaza y por fin se diluye, exhibe las fachadas pretenciosas y elegantes, incluso, algunas, por qué no, de las casas residenciales, no pocas de las cuales se ornan, a un costado de la puerta de entrada, con las chapas de bronce que anuncian la profesión de sus ocupantes, médicos, abogados, escribanos, ingenieros, arquitectos, otorrinolaringólogos, radiólogos, odontólogos, contadores públicos, bioquímicos, rematadores -en una palabra, en fin, o en dos mejor, para ser más exactos, todo eso.”
Juan José Saer, Glosa (1985).-
Hace 9 años, también un 23 de octubre, las palabras descendían (de un colectivo de apuestas y desafíos) y comenzaban a andar en la zona saeriana de la ciudad de Santa Fe. Desde entonces el recorrido fue sumando amig@s, reuniones, libros, lecturas, proyectos, intervenciones, espacios, definiciones. Por esto, y mucho más, el martes 23 de octubre l@s invitamos a compartir en nuestro Espacio de Ideas un homenaje a Juan Jose Saer, y en particular a su libro Glosa.
Durante todo el día se proyectará un corto realizado por Raúl Beceyro que recupera lecturas y palabras del recordado periodista Jorge Conti y del propio Juan José Saer, a la par que se expondrá un recorrido fotográfico relacionado a Glosa. A modo de cierre de la jornada, a las 20 horas, se presentará un diálogo abierto a cargo de Raúl Beceyro y Roberto Maurer, que culminará con un brindis enmarcado en el aniversario de Palabras Andantes.
Es, si se quiere, octubre, octubre o noviembre, del sesenta o del sesenta y uno, octubre tal vez, el catorce o el dieciséis, o el veintidós o el veintitrés tal vez, el veintitrés de octubre de mil novecientos sesenta y uno pongamos -qué más da.
Leto -Angel Leto, ¿no?-, Leto, decía, ha bajado, hace unos segundos, del colectivo, en la esquina del bulevar, muchas cuadras antes de donde lo hace por lo general, movido por las ganas repentinas de caminar, de atravesar a pie San Martín, la calle principal, y de dejarse envolver por la mañana soleada en lugar de encerrarse en el entrepiso sombrío de uno de esos negocios a los que, desde hace algunos meses, les viene llevando, con paciencia pero sin entusiasmo, los libros de contabilidad.
Ha, entonces, bajado, no sin entrechocarse en su apuro con algunos pasajeros que trataban de subir, generando en ellos una ola efímera de protestas indecisas, ha esperado que el colectivo azul arranque y, metálico, atraviese el bulevar en dirección al centro, ha cruzado, atento, las dos manos del bulevar separadas por el cantero central, mitad jardín y mitad embaldosado, sorteando los coches que corrían, plácidos y calientes, en ambas direcciones, ha llegado a la vereda opuesta, ha comprado en el quiosco de cigarrillos un paquete de Particulares y una caja de fósforos que se ha guardado en los bolsillos de su camisa de mangas cortas, ha recorrido los pocos metros que lo separaban de la esquina, a la que ahora acaba de llegar, doblando y comenzando, de cara al Sur, en la vereda Este, es decir, a esa hora, la de la sombra, a caminar por San Martín o sea la calle principal, las dos veredas paralelas que, a medida que van llegando al centro, se van abarrotando de negocios, casas de discos, zapaterías, tiendas, sederías, confiterías, librerías, bancos, perfumerías, joyerías, iglesias, galerías, cigarrerías, y que, en los dos extremos, cuando el grumo de negocios se adelgaza y por fin se diluye, exhibe las fachadas pretenciosas y elegantes, incluso, algunas, por qué no, de las casas residenciales, no pocas de las cuales se ornan, a un costado de la puerta de entrada, con las chapas de bronce que anuncian la profesión de sus ocupantes, médicos, abogados, escribanos, ingenieros, arquitectos, otorrinolaringólogos, radiólogos, odontólogos, contadores públicos, bioquímicos, rematadores -en una palabra, en fin, o en dos mejor, para ser más exactos, todo eso.”
Juan José Saer, Glosa (1985).-
Hace 9 años, también un 23 de octubre, las palabras descendían (de un colectivo de apuestas y desafíos) y comenzaban a andar en la zona saeriana de la ciudad de Santa Fe. Desde entonces el recorrido fue sumando amig@s, reuniones, libros, lecturas, proyectos, intervenciones, espacios, definiciones. Por esto, y mucho más, el martes 23 de octubre l@s invitamos a compartir en nuestro Espacio de Ideas un homenaje a Juan Jose Saer, y en particular a su libro Glosa.
Durante todo el día se proyectará un corto realizado por Raúl Beceyro que recupera lecturas y palabras del recordado periodista Jorge Conti y del propio Juan José Saer, a la par que se expondrá un recorrido fotográfico relacionado a Glosa. A modo de cierre de la jornada, a las 20 horas, se presentará un diálogo abierto a cargo de Raúl Beceyro y Roberto Maurer, que culminará con un brindis enmarcado en el aniversario de Palabras Andantes.
Fuente: Palabras andantes
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