La provincia de Santa Fe se posiciona nuevamente en el mapa internacional con la postulación de Cañada Rosquín y Zenón Pereyra al prestigioso programa Best Tourism Villages 2026. Esta iniciativa de Naciones Unidas busca reconocer a comunidades rurales que preservan su identidad cultural y natural, promoviendo el turismo como herramienta de desarrollo sostenible. Ambas localidades fueron seleccionadas por la Secretaría de Turismo provincial para representar a la región en esta instancia, donde se evalúan aspectos que van desde la infraestructura hasta la seguridad y la preservación del patrimonio.
María Eugenia Racciatti, presidenta comunal de Cañada Rosquín, resaltó que su localidad de 5.600 habitantes cuenta con una ubicación estratégica y una identidad cultural profundamente ligada a la música. “Lo que más resaltamos es la cultura claramente visibilizada a través de León Gieco, su lugar de nacimiento, donde se crió e hizo sus primeras armas”, explicó la mandataria sobre el espacio que el artista mantiene abierto para los talentos locales. Racciatti subrayó que desde el inicio de su gestión hace dos años han trabajado para mostrar el potencial turístico del pueblo, integrando su historia con su pujante presente productivo.
Por su parte, Verónica Gallo, presidenta comunal de Zenón Pereyra, destacó la singularidad de su pueblo, fundado bajo principios masónicos y reconocido por su riqueza arquitectónica. “Tenemos un recorrido masónico donde su fundador era masón de grado 33 y el pueblo está diseñado con 33 calles, lo que genera un impacto visual muy grande y atrapante”, detalló Gallo. Además de su historia ligada a la masonería, la localidad atrae visitantes a través del Museo Domingo Bucci, que exhibe autos de competición históricos, y el espacio cultural “Casa Viva”, que ofrece muestras temporarias para la comunidad y los turistas.
Más allá de los monumentos, ambas mandatarias coincidieron en que el bienestar y la calidad de vida son pilares de sus postulaciones. Racciatti hizo hincapié en la trazabilidad productiva de Cañada Rosquín, mencionando sus quesos, dulces de leche y la emblemática cooperativa jabonera "La Perdiz", gestionada por sus propios trabajadores. En sintonía, Gallo defendió la seguridad y la tranquilidad de su comunidad como un valor fundamental: “Son pueblos seguros donde los chicos se manejan libremente en bicicleta, algo que las familias buscan hoy para radicarse y criar a sus hijos”.
Lejos de una rivalidad, el intercambio entre ambas líderes reflejó un espíritu de cooperación para fortalecer el turismo santafesino. Gallo expresó que no lo vive como una competencia, sino como un orgullo provincial, ya que ambos pueblos luchan día a día por su crecimiento. “Es una posibilidad de abrirnos mucho más, de aprender y de que estemos en el mapa de la provincia y del país en general”, añadió Racciatti, celebrando que dos localidades tan cercanas —separadas por apenas 80 kilómetros— compartan este horizonte internacional.
El próximo 29 de mayo se dará a conocer el listado de las ocho localidades seleccionadas a nivel nacional que pasarán a la instancia global. Para Zenón Pereyra, esta es su tercera participación, una experiencia que, según Gallo, les ha permitido recibir devoluciones constructivas de años anteriores para mejorar servicios como la accesibilidad en baños inclusivos. Ambas presidentas concluyeron que, independientemente del resultado final, el proceso ya es un triunfo que pone en valor la calidez y el potencial del interior argentino.