El próximo martes, a las 21.30, Boca y Vasco da Gama abrirán las semifinales de la Copa Sudamericana en la Bombonera. Sin embargo, los focos están puestos hace ya un tiempo en la revancha en Río de Janeiro. Es que el equipo brasileño todavía no definió la sede para recibir al Xeneize el 20 de octubre y, a esta hora, es una situación que preocupa y mucho.
La alternativa que toma mucha fuerza es mudar la localía al Nilton Santos, pero surgió un problema: Pedro Emanuel no está para nada de acuerdo con esa elección. Y no es que no conozca el estadio: Vasco acababa de vencer allí a Botafogo (2-1), en un partido que además le permitió encadenar su tercera victoria consecutiva en el Brasileirao. Sin embargo, una vez terminado el encuentro, el DT dejó su postura bien marcada.
“Responderé no como entrenador, sino como un apasionado del fútbol. Estoy acostumbrado a ver grandes clásicos sudamericanos en estadios gigantes. Y, con todo el respeto que se merece Nilton Santos, para mí jugar en césped sintético ya es un problema y desventaja”, expresó el entrenador portugués en conferencia de prensa.
Emanuel pidió que el partido de vuelta ante Boca se dispute en alguno de los dos estadios que considera ideales para una semifinal de este calibre. "El Maracaná, por su grandeza, y Sao Januario, por ser nuestra casa, son perfectos. Y creo que esto va mucho más allá de una disputa legal”, afirmó.
Además, fue todavía más claro cuando le preguntaron por sus preferencias: “Naturalmente, preferiría que fuera en Sao Januario, si no en el Maracaná, que es un estadio emblemático de Sudamérica”, sintetizó el técnico.
Boca había aceptado jugar en Sao Januario siempre y cuando le aseguren las 4.000 entradas que corresponden por reglamento. Sin embargo, pese a que Vasco accedió al pedido, la Conmebol dio el pulgar abajo porque el estadio está muy por debajo de la capacidad mínima de 30.000 que exige esta instancia del certamen. Así, el Nilton Santos aparece como la opción uno, más allá del pedido de Pedro Emanuel.