Colón de San Justo volvió a celebrar un título en la Liga Santafesina y lo hizo después de una definición cargada de emociones. El equipo de Mauricio Chiementín empató 0-0 ante La Perla y se impuso 4-2 en los penales para quedarse con el Torneo Apertura José Luis Burtovoy.
Después de la consagración, Tomás Baroni, defensor y capitán del campeón, dialogó con LT10 y dejó en claro que la copa tuvo un significado que trascendió lo deportivo.
“Perdimos un compañero, un integrante de la familia”
Baroni repasó el camino que recorrió el equipo durante el torneo y remarcó todas las dificultades que debieron afrontar. “Somos conscientes de que no fue fácil el recorrido, fue muy duro. Pasamos por muchas cosas, lesiones, expulsiones, pero lo más importante de todo es que perdimos un compañero y eso no es fácil”, expresó.
El capitán habló desde la emoción al recordar a ese integrante del plantel y destacó la huella que dejó tanto dentro como fuera de la cancha. “Perdimos un compañero, un integrante de la familia, un hermano que engrandeció a nuestro equipo, un jugador que se hacía notar en el vestuario y afuera. Una excelente persona. La verdad que no tengo palabras más que de agradecimiento”, manifestó.
Y agregó: “Nunca vamos a saber por qué pasó, pero estuvimos muy dolidos. Juntamos muchísima fuerza para llegar hasta el partido de hoy y lograr lo que logramos”.
Para Baroni, una de las claves estuvo en la respuesta de todos los integrantes del plantel, incluso de aquellos que no tienen una relación histórica con la institución.
“Estoy muy contento de cómo se brindan mis compañeros dentro de la cancha. No somos todos hinchas de Colón, obviamente. Yo tengo mucho sentido de pertenencia, soy fanático de Colón de San Justo, pero hay jugadores que traemos de afuera para que nos den una mano y la verdad que se entregan como si fueran hinchas de Colón de San Justo”, destacó.
“Eso me llena de orgullo porque nosotros demostramos que somos una familia”, completó.
“No veníamos por la copa”
El capitán también se refirió al significado que tuvo la camiseta número 10 durante la definición y dejó una frase que resumió el sentimiento de todo el grupo. “Sí, la verdad que sí. Era lo que queríamos, era lo mínimo. Hablábamos en el vestuario que nosotros no veníamos por la copa, la copa ya estaba de más”, contó.
Según explicó, el objetivo principal era poder regalarle una alegría a la familia del compañero fallecido Lautaro Fagioli. “Nosotros veníamos para darle un mimo a la familia de él, para darle un mimo a su mujer, a su hija. Sabemos que no la están pasando nada bien”, señaló Baroni.
El defensor reconoció que nadie puede dimensionar completamente el dolor de los familiares, pero remarcó el esfuerzo que hizo el plantel para acompañarlos desde su lugar. “Nunca vamos a estar en los pantalones de ellos, pero entendemos, nos imaginamos el dolor que sienten”, afirmó.
Finalmente, el capitán sostuvo que Colón de San Justo fue un justo campeón y valoró la entrega de sus compañeros hasta el último instante.
“Creo que hoy fuimos justos merecedores campeones de este campeonato y estoy muy contento por cómo se brindaron mis compañeros hasta la última gota de sudor para que nosotros nos llevemos la Copa San Justo”.
El título quedó en manos de Colón de San Justo, pero para Baroni y todo el plantel la consagración tuvo un destinatario especial. La copa fue el premio a un grupo que transformó el dolor en fortaleza y que encontró en la unión una razón más para llegar hasta el final.