La paciencia del Big se acabó. Este domingo, Gran Hermano notificó a todos los participantes de “Generación Dorada” un paquete de sanciones que incluye la clausura de la piscina y el gimnasio por siete días, la reducción del 50% del presupuesto para la próxima compra y apenas una hora diaria de agua caliente.
El motivo: una nueva violación al protocolo que exige que los jugadores se retiren de inmediato del jardín cuando escuchan gritos desde la calle. Pese a advertencias previas, algunos concursantes demoraron su ingreso, lo que desencadenó una respuesta inédita por parte de la producción.
La escena tuvo una puesta en escena intimidante. Sonó la alarma de congelados, dos hombres de negro con máscaras ingresaron a la casa y comenzaron a colocar cintas de clausura en la pileta y el gimnasio. Luego, el Big fue contundente: “Mi abanico de sanciones es más amplio de lo que imaginan”.
La reacción no se hizo esperar. Nazareno Pompei asumió la culpa y pidió disculpas por haber tardado “un poco más de lo debido”. Sin embargo, Brian Sarmiento lo desafió y apuntó directamente contra la Pincoya, generando una discusión cara a cara que incluyó acusaciones cruzadas y terminó de explotar en las redes sociales.