Bajo una persistente lluvia que marcó el ritmo de la jornada, la esquina de Bulevar y Vélez Sarsfield se convirtió en el escenario de una nueva manifestación en contra de la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional. La movilización, que reunió a un amplio arco de sectores sindicales y sociales, puso el foco en lo que consideran un retroceso en conquistas históricas como vacaciones, aguinaldo y licencias.
Las manifestaciones se extendieron durante el día con un cierre en el Molino en horas de la tarde. Allí, se concentró la CTA Autónoma, donde su secretaria general, Claudia Baigorria, destacó que "se trató de una jornada inédita, sobre todo para la ciudad de Santa Fe".
Además, remarcó que "el acompañamiento fue masivo de todas las organizaciones sociales y sectores sindicales".
La docencia y el malestar salarial
Desde AMSAFE, los referentes recalcaron que la reforma afecta tanto a trabajadores con empleo como a aquellos en situaciones precarias. En el marco local, el conflicto se agrava por el rechazo a la oferta paritaria del Gobierno Provincial. Voceros del gremio señalaron que las bases en departamentos como Rosario y La Capital mocionaron mayoritariamente por el rechazo, proponiendo medidas que van desde paros de 48 horas hasta la instalación de una "carpa blanca".
"Hacer una valoración de porcentajes es solo una parte; hay una deuda de 2024 y una inflación que nos supera", indicaron, calificando de insuficiente el 12,5% ofrecido, especialmente al ser montos no remunerativos que no se percibirían plenamente hasta abril.
El reclamo de las centrales obreras
José Testoni, secretario general de la CTA, brindó un análisis crudo de la situación económica actual, denunciando un "descenso generalizado de salarios" que afecta a estatales, docentes, cooperativistas y al sector privado. Testoni defendió la importancia del trabajo con derechos para el funcionamiento de la economía y denunció presiones para evitar la adhesión a la medida de fuerza: "Generan un temor... no a perder la vida, pero sí estamos perdiendo salarios y hay amenazas de todo tipo".
En sintonía, Matías Aballone, de la coordinación de Organismos Nacionales, minimizó el impacto de las amenazas de descuentos por el día de paro: "Los trabajadores no vamos a dejar de pelear más allá de lo que hagan los diputados. Esta ley no beneficia al pueblo y va en detrimento de la clase trabajadora".
Alerta en el sector de prensa
El periodismo también hizo oír su voz. Pablo Jiménez, representante del sector, expresó su rotundo rechazo a la intención de derogar el Estatuto del Periodista. "Le pedimos a los legisladores de Santa Fe que no voten contra el periodismo. Precarizar aún más el trabajo no es la solución; la gente necesita más plata en el bolsillo", sentenció, alertando sobre cláusulas de la ley que aún no han tenido suficiente difusión pública.
El hambre en los barrios y la emergencia climática
Desde la UTEP y la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Sebastián describió un panorama crítico en las periferias de la ciudad. "La situación en los barrios ha empeorado; los comedores han crecido y cada vez más gente desocupada y jubilados se acercan porque no llegan a cubrir sus necesidades básicas", relató.
La jornada estuvo atravesada por la emergencia hídrica. Violeta Quiroz, concejala por el Justicialismo, denunció el abandono de los barrios del norte, Alto Verde y La Loma, que sufrieron graves anegamientos durante la mañana. "Hay ciudadanos de primera y de segunda. Los vecinos me mandan fotos con agua dentro de sus casas mientras el municipio dice que el comité de crisis está trabajando, pero la realidad en la calle es desastrosa", concluyó, exigiendo respuestas urgentes al intendente.
Pese al clima y las advertencias oficiales, los manifestantes coincidieron en que la movilización es necesaria para sensibilizar sobre la "gravedad del fenómeno colectivo" que atraviesa el país.