El conflicto entre Colón y el uruguayo José Neris promete extenderse en el tiempo y trasladarse a los máximos ámbitos de resolución del fútbol internacional. Así lo advirtió Carlos Iparraguirre, abogado especializado en Derecho Deportivo, en diálogo con Diez en Deportes, donde analizó el escenario que se abre a partir de la ruptura contractual.
“Esto va a ir para largo, sin duda”, anticipó el letrado, al remarcar que el caso ingresará en una etapa de debate formal. Según explicó, el conflicto avanzará directamente a FIFA, donde ambas partes deberán respaldar sus posiciones con pruebas sólidas. "Obviamente ahora se abre toda una instancia de debate que yo presumo que va directamente a FIFA y donde cada una de las partes va a tener que munirse de la mayor cantidad posible de pruebas para respaldar su postura. No vamos a hablar del caso en particular, porque uno no conoce lo que pasó, pero las circunstancias cada uno se va a poner de un lado de la biblioteca que le conviene".
Uno de los puntos centrales que remarcó Iparraguirre es la situación deportiva del jugador durante el litigio. De acuerdo a las modificaciones reglamentarias vigentes, Neris podrá continuar su carrera con normalidad. “El futbolista puede jugar en cualquier lado”, sostuvo, y vinculó este escenario con antecedentes recientes que marcaron un antes y un después en la normativa internacional.
En ese sentido, recordó el caso de Lazana Diarra, sancionado años atrás cuando militaba en Lokomotiv Moscú. Aquella disputa derivó en una dura sanción económica para el jugador, pero luego generó un reclamo conjunto junto a FIFPRO ante la justicia europea. La resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea cuestionó artículos del reglamento de transferencias y obligó a FIFA a introducir cambios provisorios que hoy siguen vigentes.
“Esas modificaciones se van a aplicar a este caso”, explicó Iparraguirre, detallando que, bajo este marco, el jugador es considerado libre, debe recibir el CTI y queda habilitado para firmar y jugar donde desee mientras se resuelve el fondo de la cuestión.
Desde lo jurídico, el abogado señaló que el conflicto se encaminará por dos vías posibles. Por un lado, la postura del futbolista, quien argumentará que se consideró despedido con justa causa, encuadrándose en el artículo 14 del reglamento de transferencias, que exime de indemnizaciones o sanciones si se logra probar esa condición. Por el otro, la posición de Colón, que sostendrá que hubo una rescisión sin justa causa, contemplada en el artículo 17. "Colón va a decir que el jugador rescindió sin justa causa".
La diferencia no es menor. “Si FIFA y el TAS le dan la razón a Colón, puede haber una indemnización económica y hasta sanciones deportivas”, advirtió Iparraguirre. Un escenario que confirma que el conflicto recién comienza y que su desenlace, lejos de ser inmediato, quedará en manos de los tribunales internacionales.