En el estadio de la Federación Argentina de Box, Crenz impuso condiciones desde el inicio. En el primer asalto marcó diferencias con su derecha y en el segundo conectó un cross perfecto que mandó a la lona a Quezada. Aunque el mexicano se levantó, el árbitro Mario González detuvo la pelea ante la evidente conmoción.
El púgil del Club Atlético Colón sumó así su 17ª victoria como profesional, 16 de ellas por nocaut, y agregó a su vitrina el cinturón latino superligero FIB, tras haber sido campeón juvenil OMB y competir el año pasado en el Grand Prix de Riyadh.
“Fue más corta de lo que pensábamos. La derecha entró clara y fuerte”, expresó el Rusito, que agradeció el apoyo de su familia y de la gente sabalera. En el arranque de 2026, dejó en claro que va por más.