La industria santafesina se derrumbó 9,8% interanual en diciembre, mientras que en términos mensuales se contrajo un 3,9%. Sucedió pese a que en el acumulado de 2025 tuvo una mejora del 1,3%, explicada fundamentalmente por la muy baja base de comparación de los primeros meses de 2024, marcados por la devaluación y una fuerte caída del consumo.
Los datos surgen de un informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), entidad que representa a empresas y cámaras industriales de dicha provincia, la tercera con mayor peso de la industria en su estructura productiva, detrás de San Luis y la provincia de Buenos Aires. Desde la institución explicaron que "la menor demanda en el mercado interno, el mayor ingreso de productos importados en condiciones ventajosas respecto de la producción nacional, y los elevados costos financieros obstaculizaron la actividad".
Entre las actividades de mayor peso en la estructura industrial provincial, los desempeños fueron dispares. En diciembre crecieron la industria siderúrgica (+19,3%), papel y productos de papel (+6,6%) y maquinaria de uso general (+5,5%). Sin embargo, se registraron fuertes bajas en maquinaria agropecuaria (-22,8%), autopartes (-17,7%), molienda de oleaginosas (-17,4%), manufacturas de plástico (-12,4%) y prendas de vestir (-11,7%).
Las mayores incidencias negativas en el índice general provinieron de molienda de oleaginosas, maquinaria agropecuaria, autopartes y productos de metal y servicios de trabajo de metales.
Muchos retrocesos
El informe señala que 48 de las 60 ramas relevadas produjeron en 2025 menos que en 2023, y que 32 actividades sufrieron caídas superiores al 10%. Entre las más afectadas figuran vehículos automotores, siderurgia, textiles, calzado, fundición, pinturas, plásticos, papel, detergentes, edición e impresión y bebidas.
Además, 25 sectores acumulan dos años consecutivos de bajas interanuales (2024 y 2025), consolidando un escenario contractivo.