El nuevo Colón versión 2026 tendrá apenas tres nombres que sobreviven del cierre de la temporada pasada. En el debut ante Deportivo Madryn, el equipo que dispondrá Ezequiel Medrán mostrará una transformación profunda en relación al once que venció 1-0 a CADU en el Brigadier López, en diciembre de 2025.
Aquella tarde (5 de octubre), en lo que fue el único triunfo de Medrán como entrenador en ese ciclo, el Sabalero se impuso con gol de Christian Bernardi —hoy jugador de Atlanta— ante el ya descendido CADU. De ese equipo, sólo tres futbolistas seguirán desde el arranque en este nuevo comienzo.
Los tres que siguen
Facundo Castet se mantendrá como lateral izquierdo, aportando continuidad en una defensa que tendrá tres caras nuevas. Conrado Ibarra, que en 2025 alternó posiciones y terminó incluso como lateral, ahora será volante por izquierda en una función más adelantada. E Ignacio Lago también cambiará su rol: dejará de ser extremo o volante ofensivo para convertirse en segundo punta, acompañando a Alan Bonansea.
Son los únicos apellidos que se repiten en la formación titular. Todo lo demás será distinto.
El nuevo equipo, pieza por pieza
Para enfrentar a Deportivo Madryn, Medrán apostará por: Matías Budiño; Mauro Peinipil, Pier Barrios, Federico Rasmussen y Facundo Castet; Julián Marcioni, Ignacio Antonio, Matías Muñoz y Conrado Ibarra; Ignacio Lago y Alan Bonansea.
El contraste con el último equipo oficial es marcado. Aquel 1-0 ante CADU formó con: Tomás Paredes; Zahir Ibarra, Guillermo Ortiz, Brian Negro y Conrado Ibarra; Kevin Colli, Nicolás Talpone, Zahir Yunis e Ignacio Lago; Christian Bernardi e Iván Ojeda.
La comparación deja en evidencia el recambio: nuevo arquero, nueva zaga central, nuevo lateral derecho, doble cinco completamente renovado y una delantera distinta. Sólo Castet, Ibarra y Lago resisten el paso del tiempo y los cambios de mercado.
Cambios estructurales y de funciones
Más allá de los nombres, también hay modificaciones conceptuales. En 2025, Colón utilizaba a Bernardi como enlace definido detrás del nueve. Hoy no hay un enganche clásico: Marcioni e Ibarra se moverán por bandas, con un doble pivote central (Antonio–Muñoz) que promete equilibrio y experiencia en la categoría.
El movimiento más significativo es el de Ignacio Lago, que pasará a ocupar una posición más centrada y cercana al gol. Ya no será el hombre que parte desde afuera hacia adentro, sino un atacante que deberá convivir con Bonansea en el área.
Conrado Ibarra, en tanto, deja definitivamente la defensa para afirmarse en la mitad de la cancha, en un rol que exige recorrido y retroceso constante.
De un triunfo aislado a una expectativa mayor
El 1-0 ante CADU fue un cierre decoroso en una campaña que terminó fuera del Reducido. Hoy el escenario es distinto. El plantel fue renovado casi en su totalidad y la expectativa es otra. La dirigencia armó un equipo para pelear arriba y el margen de error será menor.
En ese contexto, los tres sobrevivientes no sólo representan continuidad: también cargan con el recuerdo reciente de una temporada irregular. Ahora deberán ser puente entre el pasado y el nuevo proyecto. Colón cambia casi todo para el debut. Sólo tres nombres resisten. El resto será un punto de partida completamente nuevo.