Sata Fe se suma nuevamente a la Global Game Jam, el evento de desarrollo de videojuegos más grande del planeta, que se realiza en simultáneo en distintas ciudades y propone crear juegos en solo 48 horas. La sede local funciona en El Molino Fábrica Cultural y reúne a estudiantes, profesionales y aficionados del sector.
La iniciativa tiene impacto directo en la escena tecnológica y creativa de la ciudad, donde la industria de los videojuegos crece como salida laboral y exportadora de servicios. En ese contexto, la participación de la FICH UNL resulta clave por su trayectoria en formación específica.
“Desde hoy a la tarde se desarrolla la nueva edición de la Global Game Jam. Este evento de desarrollo de juegos más grande del mundo. Son 48 horas seguidas de forma simultánea en distintas ciudades del mundo”, introduce Marcos Cabaña, director de la Tecnicatura en Diseño y Programación de Videojuegos de la FICH.
Aunque suele asociarse a una competencia, el espíritu es otro. “Se colabora… cada equipo se arma entre cinco y seis personas y durante 48 horas se intenta desarrollar un juego con el tema que se plantea para este año”, cuenta, y aclara que la consigna se mantiene en secreto hasta el inicio. El resultado se comparte luego en la plataforma global, donde quedan disponibles miles de juegos de ediciones anteriores.
La experiencia, según remarca, deja mucho más que un prototipo. “No hay premios, acá nos juntamos porque queremos. Lo más bonito que tiene la Global Game Jam es el networking que te llevás, los conocidos que hacés”. De hecho, asegura que en su estudio varias incorporaciones laborales surgieron de estos encuentros: “En 48 horas conocés lo mejor y lo peor de las personas”.
El esfuerzo es intenso. “Es difícil no dormir durante dos días, pero por suerte tenemos café en cantidades suficientes y comida como para que puedan hacer el esfuerzo”. Muchos participantes trabajan luego desde sus casas, por lo que el evento también funciona como punto de encuentro: “Esta interacción con humanos viene re bien entre los chicos”.
Los proyectos pueden incluso trascender la jam. La propiedad intelectual queda en manos de los creadores y algunos juegos continúan su desarrollo comercial. “Hay muchos juegos que han salido a la arena comercial que han surgido en una jam”.
La edición presencial ya completó sus cupos, aunque sigue abierta la modalidad virtual. El acceso al público general es limitado por la tecnología y los equipos de valor que se utilizan, pero el movimiento creativo ya está en marcha.