La vuelta de Mauricio Martínez a Unión estuvo sobre la mesa, se habló, se analizó y hasta generó expectativa en los hinchas. Sin embargo, el mediocampista finalmente no regresará a Santa Fe y continuará su carrera en Sarmiento de Junín, en una decisión marcada por los tiempos del mercado y las prioridades deportivas.
Un escenario condicionado desde el inicio
Luego del encuentro ante Platense, Leonardo Madelón reconoció públicamente que existieron gestiones para intentar repatriar al volante. El entrenador fue claro al describir el panorama: un contexto económico complejo y clubes que endurecieron sus posturas para negociar.
Rosario Central, dueño de su pase hasta hace pocos días, había comunicado que no se sentaría a negociar antes del cierre del libro de pases. Unión aguardó, pero en el medio tuvo que tomar decisiones para no quedarse sin variantes en una zona clave del campo.
Menossi cambió el mapa en la mitad de la cancha
Mientras se esperaba una definición por Martínez, el Tate avanzó por Lucas Menossi, un mediocampista con características de juego que encajaban en lo que buscaba el cuerpo técnico. Su llegada terminó de reconfigurar las prioridades en el armado del plantel.
Cuando finalmente Central liberó a Martínez, el panorama en Unión ya no era el mismo. Si bien el club contaba con un cupo extra por la salida de Enzo Rubio a Delfín de Ecuador, la necesidad principal en el mediocampo estaba cubierta desde la mirada del entrenador.
Del deseo de volver a una nueva oportunidad
El entorno del jugador reconoce que su intención era regresar a Unión, club en el que se formó y con el que mantiene un fuerte lazo afectivo. La posibilidad ilusionó, pero nunca llegó a concretarse en una propuesta definitiva.
Ante ese escenario, Sarmiento apareció con una alternativa concreta y la chance de sumarlo como pieza importante. El club de Junín ahora deberá liberar un cupo mediante una transferencia al exterior para oficializar su incorporación.