Mientras el plantel se enfoca en la competencia, en los escritorios de Colón se juega un partido igual de importante. La dirigencia rojinegra dará en las próximas horas un paso decisivo para encauzar la situación contractual de Ignacio Lago, uno de los futbolistas que el club considera fundamentales dentro de su estructura deportiva.
El presidente José Alonso mantendrá un contacto directo con Pablo Caro, representante del jugador, en lo que será el primer mano a mano formal entre las partes. La charla buscará sentar las bases de un acuerdo que contemple una actualización salarial y la extensión del contrato, actualmente con vencimiento el 31 de diciembre.
Un reconocimiento a su peso en el equipo
La idea que se maneja en la conducción sabalera es clara: jerarquizar el vínculo de Lago y alinearlo con su importancia dentro del plantel. Si las negociaciones llegan a buen puerto, el delantero pasará a ocupar un lugar destacado en la escala salarial, un gesto que también apunta a reforzar su compromiso con el proyecto deportivo.
Del lado del futbolista hay señales positivas. Tanto él como su entorno mostraron buena predisposición para negociar, entendiendo el contexto económico del club pero también sosteniendo la necesidad de equilibrar un contrato que quedó desactualizado.
El antecedente que explica el reclamo
Hace exactamente un año, Colón realizó una inversión fuerte al adquirir el 50% de la ficha del atacante a Talleres de Córdoba. Aquella operación significó un respaldo deportivo claro, aunque la mejora salarial que debía acompañar esa decisión nunca terminó de cerrarse.
Esa postergación es la que hoy se busca corregir. En el club reconocen que el contrato del jugador quedó retrasado en relación con su protagonismo y rendimiento, por lo que la intención es regularizar la situación y evitar tensiones futuras.
Clave para el presente y el futuro
Lago no es un nombre más dentro del plantel. Su capacidad para marcar diferencias lo convirtió en una pieza valiosa en un torneo donde los detalles suelen definir campañas. Por eso, la dirigencia no solo piensa en sostener su aporte futbolístico, sino también en proteger un activo que tiene valor de mercado.
Asegurar su continuidad mediante una renovación ahora evitaría que el jugador ingrese en su último tramo contractual sin definiciones, un escenario que en el fútbol argentino suele abrir la puerta a conflictos y salidas desfavorables para los clubes.
La negociación recién comienza, pero el mensaje es claro: Colón quiere a Ignacio Lago como parte central de su proyecto. La reunión entre Alonso y su representante será el primer paso para transformar esa intención en un acuerdo concreto.